ACAPULCO, México, Mayo 20, 2003.- Familiares del indocumentado José Luis Ramírez Bravo, de 21 años, quien falleció junto a otros 18 inmigrantes dentro de un tráiler en Texas, identificaron a un traficante de ilegales del estado de
Guerrero, Juan Mejía Soñáez, como uno de los supuestos responsables de
esos hechos.
Según los familiares, en entrevista con medios locales, Mejías Soñáez cobró al menos 1.500 dólares al mexicano fallecido y al resto del pasaje
ilegal, 73 personas en total.
"Adiós, me saludan a San Pedro", habría dicho el "pollero" (traficante de
ilegales), Mejía Soñáez, como una advertencia de que los 73 pasajeros
encerrados en un tráiler encontrarían la muerte, según explicó Fructuoso Ramírez.
El padre del fallecido aseguró que su hijo José Luis apenas ganaba 63 pesos
diarios trabajando en los cultivos de melón que
predominan en la región de la Tierra Caliente de Guerrero.
Mejía Soñáez, quien reside en Texas, podría estar presuntamente involucrado
en una red de traficantes de trabajadores indocumentados a Estados Unidos.
"Lo que hizo el pollero fue un crimen, fue algo pensado, con toda la mala
intención. Les quitó los 1.500 dólares, les pidió más dinero, todo lo que
llevaban, y les dijo: adiós, me saludan a San Pedro. ¿Qué más puede uno pensar
de eso?", se lamentó el padre.