CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 2, 2003.- Alrededor de 300 maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) irrumpieron en la sede nacional del Partido Revolucionario institucional (PRI) y causaron destrozos, en demanda del encarcelamiento de Elba Esther Gordillo, a quien acusan de la muerte del profesor Misael Núñez, hace 14
años.
Los manifestantes vencieron los candados de la reja de acceso ubicada en la avenida Insurgentes, penetraron violentamente rompiendo vidrios del Edificio 1 y quemando varias pancartas que traían.
Dijeron que la profesora Gordillo recibe protección de la Fiscalía Especial para Movimientos del Pasado y ahora quiere protección del Fuero Constitucional al llegar a la Cámara de Diputados como legisladora.
Luego de permanecer unos minutos en la sede priísta, sin que se registraran enfrentamientos con elementos de seguridad interna, los profesores abandonaron el edificio y pretendieron bloquear la avenida
Insurgentes a la altura de la calle Ferrocarrileros.
Los disidentes se concentraron en la esquina mencionada, pero la presencia del cuerpo de granaderos les impidió bloquear las dos vías de la transitada avenida Insurgentes.
El subsecretario de Seguridad Pública en el Distrito Federal, Gabriel Regino García, advirtió a los manifestantes que deberían desbloquear las avenidas y no volver a ingresar al inmueble del PRI.
La presencia de la Fuerza Pública se debió a que personal de seguridad del PRI solicitó ayuda para impedir que los hechos se desbordaran y resguardar la seguridad de los trabajadores y funcionarios de este
instituto.
La sede nacional priísta quedó libre de maestros 10 minutos después y se inició el proceso de valoración de daños y se anuncia la posibilidad de que el PRI a través de su Coordinación Jurídica presente la demanda ante las autoridades correspondientes.