CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 2, 2003.- Las aerolíneas Mexicana y Aeroméxico se encuentran en un escenario de crisis, resultado de la saturación del mercado, incremento de costos y la reducción de la demanda del servicio después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos.
Según un estudio de Aeroméxico, las dos principales líneas aéreas han tenido que adoptar algunas medidas para enfrentar esta situación como la reducción de oferta y personal.
Desde el 11 de septiembre del 2001, Aerómexico ha recortado 820 trabajadores y el uso de cinco aviones, mientras que Mexicana 336 personas y cinco aviones.
La situación financiera de las dos aerolíneas, en las que el accionista mayoritario es el gobierno, también refleja una preocupación, ya que en los últimos tres años han registrado pérdidas considerables que van en aumento.
En conjunto, las líneas reflejaron pérdidas por unos 133 millones de dólares en el 2001; 162 millones de dólares en el 2002 y en el primer trimestre de este año las pérdidas ascienden a unos
103.5 millones de dólares.
El estudio señala que uno de los factores que ha sumido en una situación de crisis a las líneas es la sobrecapacidad en operaciones.
Por ejemplo, señala que México, comparado con mercados domésticos similares en tamaño, es el único país en el que por ruta operan hasta 6 aerolíneas. Australia y Canadá no rebasan las tres.
Otro factor es que el 65% de los costos de las dos aerolíneas están influenciados por factores externos o por el gobierno, por lo que sólo pueden controlar el 35% de sus costos de operación
(mantenimiento, servicio a bordo, administración).
Tan sólo en el caso de Aeroméxico, de 1998 a la fecha ha incrementado 76% sus costos de personal y 84% los de combustibles, mientras que sus ingresos han caído por los incrementos en el combustible y la baja demanda de sus servicios, particularmente por la incertidumbre que generaron los ataques en Estados Unidos.
El estudio subraya, sin embargo, que hay una situación crítica en el mercado de la aviación mundial.