CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 4, 2003.- México se mantendrá firme en su rechazo a la despenalización del abuso y uso indebido de drogas, aunque la presión internacional aumente.
Patricia Olamendi, presidenta de la Comisión de Estupefacientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), explicó que a diferencia de otros países, en México no se penaliza la adicción pero sí la produccción, el tráfico y la posesión, por lo que no hay materia de debate.
La comisionada reconoció que esta es una discusión que apenas comienza.
La ONU también tiene su propia posición, José Vila del Castillo, representante regional para México y Centroamérica Contra la Droga y el Delito, indicó que “desde 1992 las Naciones Unidas se manifestaron a través de la Junta de Fiscalización de Estupefacientes en contra de la legalización del uso indebido y abuso de las drogas.
Los últimos reportes de la ONU indican que aunque la oferta ha disminuido, principalmente de cocaína, la tendencia mundial es un aumento en la producción ilícita de otros estupefacientes.
El representante regional aseguró que la producción global de canabis y anfetaminas continúa en ascenso desde el 2002.
En este mismo lapso, la ONU reportó a nivel mundial más de 200 millones de consumidores de estupefacientes, los cuales están distribuidos de ésta manera:
163 millones fuman mariguana.
34 millones toman anfetaminas.
24 millones consumen opio.
14 millones cocaína y 8 millones de personas consumen éxtasis.
Las principales causas, según Naciones Unidas, son los problemas sociales y económicos, la violencia, las guerras, la desintegración familiar y el surgimiento de otros patrones culturales.
Durante el foro "Cooperación Internacional en la Lucha Contra las Drogas", la representación de la ONU en México y Centroamérica advirtió que para que un programa de prevención contra las drogas tenga éxito, debe ser permanente sin importar los gobiernos en turno.