CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 5, 2003.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, insistió en la negativa de postularse como candidato a la Presidencia y dijo que sería una falta de respeto pensar en el 2006, cuando la gente lo eligió para gobernar el Distrito Federal.
En entrevista exclusiva con Brozo (Víctor Trujillo), para El Mañanero, López Obrador aclaró que falta mucho tiempo para las elecciones presidenciales del 2006, por lo que no se va a distraer de sus actuales actividades al frente del Gobierno capitalino, pues de otra forma –aseguró-, le quitaría autenticidad.
El Jefe de Gobierno de la capital mexicana reconoció que muchos piensan que los apoyos que brinda su administración tienen como propósito el 2006, sin embargo, aclaró que en el “supuesto” de alguna insinuación al respecto, su estrategia sería sólo en lo político, “pecho a tierra”.
López Obrador dijo sentirse muy satisfecho por gobernar la ciudad de México y tener la oportunidad de ayudar a los demás.
“Yo quiero que haya obras en la ciudad, que se solucione el problema de la inseguridad”, agregó el Jefe de Gobierno local, quien resaltó la reciente remodelación que se hizo en Paseo de la Reforma y el Centro Histórico.
Señaló que la prioridad en su gobierno es el apoyo a los humildes y resaltó que el Distrito Federal es la primera ciudad en el mundo en aplicar programas que beneficien, sobre todo, a los adultos mayores ya los discapacitados, quienes, con una inversión de 270 millones de dólares al año, tienen acceso a una beca mensual de 668 pesos.
“Me llena de satisfacción de que tenemos acciones de vivienda y vamos a invertir 12 mil millones en el sexenio, escuelas preparatorias con educación de calidad, los profesores de esas escuelas son los mejores pagados, lo más importante es el desarrollo humano, de la gente y no el desarrollo de las cosas”, destacó.
HABLO DESPACIO, PORQUE TENGO QUE PENSAR
Cuando Brozo se refirió a la forma tan peculiar de hablar del Jefe de Gobierno capitalino, López Obrador dijo que habla despacio, porque tiene que pensar.
A este respecto, se refirió a la actual situación de los maestros, y a las marchas y bloqueos que los integrantes de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) han realizado en el Distrito Federal.
Comentó que si por hablar rápido llega a caer en algún error, como por ejemplo, decir que está de acuerdo con la represión de los maestros, los reporteros de la fuente podrían tomarlo, enseguida, como una importante declaración.
“Es preferible decirlo despacio, de que yo no estoy de acuerdo con la represión, estoy de acuerdo con el diálogo, de que se sienten a negociar, que hable Gobernación, que hablen los maestros”, precisó López Obrador.
Continuando con el tema de los maestros, indicó que no se trata de “tirarse la pelota”, ni de buscar culpables, y dejó en claro que la política es diálogo y negociación.
Pidió tanto a los maestros como a la Secretaría de Gobernación que den a conocer a la sociedad sus respectivas posturas, para detectar de qué lado está la intransigencia.
“La democracia cuesta y la democracia genera este tipo de cosas, pero es mejor que el autoritarismo, y una de las reglas de la democracia es la tolerancia, ya no estamos en la época de los 60, de la represión”, puntualizó López Obrador.
“Yo se que genera molestias (las marchas y bloqueos de maestros) y que tenemos que garantizar el derecho de tránsito, pero lo mejor es la prudencia”, añadió.
Reiteró que la línea de este problema es el diálogo y aseguró que los maestros no son “rebeldes sin causa”, pues –dijo- tienen demandas que se deben de atender y transparentar.
“A mi no me corresponde juzgar el método de lucha de los maestros, lo que sí creo es que la democracia es el mejor sistema de Gobierno. No se pueden cerrar las puertas al diálogo, al acuerdo, nadie es irracional para no entender una postura consecuente por parte del Gobierno”, insistió.
El mandatario local afirmó que una de las cosas más importantes en estos tiempos es la postura y participación de la sociedad civil.
Finalmente, durante la entrevista para El Mañanero, Andrés Manuel López Obrador se dijo amigo de los sacerdotes y aseguró que lleva una muy buena relación con todas las iglesias, también se autodenominó como “Juarista”. Asimismo, reiteró que ni el petróleo ni la energía eléctrica se deben de privatizar, porque son de los mexicanos.