CIUDAD DE MEXICO, México, jun. 6, 2003.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, consideró necesario que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) revise las cuentas del excedente petrolero y que entregue a los Gobiernos de los estados los recursos que realmente les corresponden.
Sostuvo que el Gobierno de la ciudad aceptará de manera condicionada los 800 millones de pesos que se le asignaron, en espera de que se revisen las cuentas, ya que la cantidad de 7 mil millones del excedente petrolero es inferior a la realidad.
Precisó que el precio por barril de petróleo acordado originalmente fue de 18 dólares; sin embargo, según sus cuentas, en el primer cuatrimestre del año estuvo en promedio entre 25 y 26 dólares, lo que refleja una cantidad superior a los 7 mil millones de pesos por el excedente.
Indicó que en la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), una comisión revisa los datos, porque el excedente petrolero no es de 7 mil millones.
"Tenemos que hacer bien las cuentas, porque es más lo que corresponde a los estados y al Distrito Federal", explicó López Obrador.
Añadió que ya se tienen los proyectos en los que se invertirán los recursos del excedente que serán destinados para la ciudad, pero no comentó cuáles son.
Expuso que en una reunión con los integrantes de su gabinete, se les solicitó a los servidores públicos no involucrarse en asuntos electorales y acatar la veda política, como lo establece la ley electoral; además, que no realicen propaganda, inauguraciones de obras y que procuren actuar con prudencia.
Reiteró que le pidió a sus funcionarios no cometer ninguna irregularidad para evitar infracciones, pues corresponde a los partidos políticos convencer a los ciudadanos para que vayan a votar.
En relación sobre si el próximo miércoles realizarán alguna ceremonia inaugural por la apertura del distribuidor vial, señaló que esta acción no se realizará, a fin de evitar caer en un debate y en un asunto de interpretación de la ley y confió en que en esta veda política ninguno de sus funcionarios viole las disposiciones.