JALAPA, Veracruz, jun. 6, 2003.- El gobierno de Veracruz solicitó a la Federación declarar zona de desastre los municipios afectados por el desbordamiento de un río y la explosión de un ducto de Petróleos Mexicanos (Pemex) que perjudicó a más de tres mil personas.
El gobernador Miguel Alemán Velazco, después de recorrer la zona y de una reunión de evaluación, ordenó la reubicación de 700 familias de la comunidad La Balastrera, donde ocurrió la explosión, y declaró el estado de alerta en 90 municipios con familias asentadas en zonas de riesgo.
Especialistas de Pemex, así como de la Procuraduría General de la República (PGR), continúan con los peritajes e indagatorias para deslindar responsabilidades en la avalancha y la explosión.
El mandatario estatal sostuvo que "ya estaban avisadas del riesgo" las familias de la comunidad La Balastrera donde ocurrieron la avalancha y la explosión del gasoducto de 24
pulgadas.
El mandatario veracruzano consideró que lo ocurrido la noche del jueves es por "falta de memoria" de la población sobre los fenómenos naturales, lo cual no ocurrió con los arroyos que sí tienen memoria.
"La gente ve que en un año o dos no pasa nada y se apodera de las tierras y de las riberas, poquito a poquito se desvían y se olvidan momentáneamente del arroyo, pero cuando llueve el arroyo sí se acuerda por dónde tiene que correr y corre", expresó.
Alemán Velazco refirió que hace 15 días se reunió con los integrantes del Consejo Estatal de Protección Civil y se advirtió a la población sobre los sitios con riesgo durante la temporada de
lluvias.
El secretario estatal de Gobierno, Flavino Ríos Alvarado, informó que solicitó al Gobierno Federal que declare zona de desastre los municipios de la región del Pico de Orizaba, afectados por las recientes lluvias y la explosión del gasoducto.
Dijo que recibió la orden del gobernador de reubicar a las familias que se encuentran asentadas en las márgenes del Río Chiquito, así como el dragado de ríos y la construcción de muros para prevenir cualquier otra situación.
Ríos Alvarado señaló que hay daños materiales en al menos mil 800 casas, por lo que "el gobierno no escatimará recursos" para brindar apoyo a quienes resultaron afectados por estos incidentes con cobertores, despensas, agua, comida y atención médica.
INUNDACIONES Y EXPLOSIÓN DEJAN CUATRO MUERTOS
El accidente ocurrió en el municipio de Nogales, a unos 80 kilómetros de la ciudad de Jalapa, capital del estado.
"Debido a las lluvias registradas en la región y al desbordamiento del río Chiquito, se provocó la ruptura de un ducto de Pemex, con una posterior explosión de gas propano", explicó el gobierno de Veracruz en un comunicado.
"Hay cuatro fallecidos y 62 lesionados, de los cuales 50 están internados y 12 ya fueron dados de alta", dijo el portavoz de la Secretaría de Seguridad Pública de Veracruz, Gustavo Cadena.
Versiones de prensa dijeron que una de las víctimas falleció de un paro cardiaco por la explosión y otra persona murió ahogada por la inundación.
El desborde de las aguas "fue una tromba totalmente inusual, causó un cráter de 25 metros de ancho y como 15 de profundidad, arrastró los tubos entre los cuales estaba un ducto de gas LP, que al romperse fugó el gas", indicó a Televisa Radio el director de Seguridad Industrial de Pemex, Rafael Fernández.
Entre los lesionados se encuentran más de una decena de niños, quienes sufrieron quemaduras de segundo y tercer grado.
MEDIDAS PARA ABASTO DE COMBUTIBLE TRAS ACCIDENTE
Luego de que cinco ductos se vieran afectados por las torrenciales lluvias, Pemex inició una serie de acciones para garantizar el suministro de gas natural, gas licuado y petrolíferos.
En un comunicado, Pemex Gas y Petroquímica Básica informaron que se disminuyó la entrega de gas al complejo Petroquímico "Independencia", de San Martín Texmelucán, Puebla, con el propósito de atender la demanda de gas natural.
También detalló que la demanda de este energético en el centro y occidente del país se atenderá a través del gasoducto de 48 pulgadas que va de Zempoala a Tepejí del Río, Querétaro.
El consumo de gas natural para la zona norte se atenderá, como usualmente se hace, a través de la producción de la Cuenca de Burgos y de importaciones.
En el caso de gasolina, diesel y petrolíferos, Pemex Refinación cuenta con terminales de almacenamiento y distribución de la zona centro y occidente, con inventarios suficientes para atender las necesidades de los consumidores en estas regiones.
En cuanto al suministro de gas LP, Pemex Gas y Petroquímica Básica instrumentá un plan emergente para atender la demanda en todo el país, el cual consiste en aprovechar los inventarios de las terminales de almacenamiento localizadas en centro y occidente.
Otra de las medidas será modificar temporalmente la logística de distribución, para no interrumpir la entrega a distribuidores y que éstos hagan uso de las reservas de productos almacenados en sus terminales.
Estas medidas garantizarán el abasto de gas licuado, gas natural y productos petrolíferos, en tanto concluyan los trabajos de reparación de los gaseoductos afectados, agregó el texto.
Hasta el momento continúan las tareas de limpieza y recuperación de productos en el área afectada.