CIUDAD MENDOZA, México, jun. 7, 2003.- Petróleos Mexicanos (Pemex) informó que no habrá desabasto de productos petrolíferos, como consecuencia de la tromba que cayó el pasado jueves sobre la región y que provocó la ruptura de dos oleoductos y un gasoducto.
Mediante un comunicado, el director de Pemex Refinación, Juan Bueno Torio, explicó que se ha puesto en marcha un mecanismo de abastecimiento en el que participa el sistema de refinerías del país y sus terminales de Almacenamiento y Distribución.
Al término de una reunión de evaluación, el funcionario explicó que aún cuando se trató de un evento fortuito, Pemex continuará brindando atención médica a las personas lesionadas por el estallido del oleoducto, en Nogales, el cual fue provocado por un alud de lodo, piedras y troncos, en el lugar conocido como Balastrera.
Bueno Torio descartó que la ruptura de los ductos se haya debido a la falta de mantenimiento, ya que explicó que en esta zona están ubicados a tres metros de profundidad, pero debido a las intensas lluvias registradas en las zona montañosa, el arroyo "Chiquito" desvió su cauce y prácticamente desenterró los tubos y los rompió.
Estimó que debido a la fractura de los ductos se perdieron 5 mil barriles de petróleo crudo, ya que la distancia entre las estaciones de bombeo en esta zona es de aproximadamente 10 kilómetros
y los equipos de cierre de válvulas funcionan automáticamente.
Agregó que Petróleos Mexicanos invertirá los recursos necesarios para las labores de limpieza en la zona, e informó que ya se iniciaron los trabajos de reparación de las instalaciones dañadas y se levanta un censo para conocer el monto total de las pérdidas materiales.
A la reunión de evaluación asistieron funcionarios de Pemex, que se trasladaron a la zona del accidente para coordinar los trabajos de reparación y determinar los apoyos a los habitantes de la región. Las labores de reparación de los ductos concluirán en un lapso de tres días.