CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 8, 2003. Un peculiar paseo dominical en las
alturas tuvo lugar hoy en los seis kilómetros de longitud de los
polémicos tramos del Distribuidor Vial, donde miles de capitalinos
acudieron a conocer y caminar por la construcción que entrará en
funcionamiento el próximo miércoles.
Las expectativas en torno a la espectacular obra despertaron la
curiosidad de los ciudadanos, quienes desde temprana hora
respondieron a la invitación del jefe de Gobierno del Distrito
Federal, Andrés Manuel López Obrador, para que la gente caminara por
la obra.
A partir de las 9:00 horas comenzó el peregrinar de capitalinos,
al principio algunos con vestimenta deportiva que pretendían utilizar
la nueva vialidad como un ejercicio, pero que pronto se vieron
envueltos en una multitud que incluía familias enteras.
Padres jóvenes con sus bebés en carriolas, personas con
capacidades diferentes empujadas en sus sillas de ruedas, parejas de
novios, e incluso algunas mascotas que lograron pasar desapercibidos
del ojo "atento" de los vigilantes.
Algo que llamó la atención fue la presencia de personas de la
"tercera edad" que incluso con bastón en mano, del brazo de algún
nieto, pero también muchos con envidiable vigor, subían las cuestas
de los tramos para ser testigos de la megaobra urbana, a pesar de la
advertencia de que cada "tramo de paseo" se calculaba en tres
kilómetros, por lo que quienes sufrían hipertensión debían evitar el
esfuerzo.
Los ciclistas sufrieron la decepción de no ser aceptados con sus
vehículos para hacer el recorrido, al igual que aquellos que llevaban
patín del diablo, aunque en los módulos de acceso el personal del
gobierno capitalino les otorgó contraseñas para que lo realizaran a
pie, alternativa que fue recibida de buen agrado por el público.
La obra iniciada el 27 de septiembre del año pasado y cuyo costo
final se calcula en 780 millones de pesos, es aún objeto de trabajos
menores por parte del personal que siguen su labor
ininterrumpidamente.
Mientras que los enormes anuncios panorámicos hoy se ven a "tiro
de piedra", "La mano", escultura de Sebastián aún inconclusa, se
convertirá de manera inminente en un nuevo símbolo urbano, y en
escenarios de "altura" la gente que se animó a realizar el inusual
recorrido dominical y con su cámara fotográfica animaron a sus
familiares a tomarse la foto del recuerdo.
Otros más, con cámaras de cine portátiles, no se cansaban de
realizar amplios paneos para captar desde lo alto de la obra imágenes
por encima del Periférico que aún en domingo son cauce de miles y
miles de automotores de norte a sur y de sur a norte, y que parecen
demandar con su lento andar el pronto funcionamiento del distribuidor
vial.
LA OPINIÓN PÚBLICA
Los puntos de vista de la gente fueron diversos, por lo que mientras unos la
consideran una obra de gran importancia "pero que aún debe mostrar su
funcionalidad", para otros la información referente a los sentidos de
las vialidades y el uso general del distribuidor en su conjunto es
aún escasa.
Acompañado de su nieto, un vecino de la zona la considera una
obra "imponente" que debe por lo tanto ser cuidada por la ciudadanía
y el gobierno mismo para evitar, como con cada sitio importante o
estratégico de la ciudad, que se convierta en centro de ambulantaje,
así como punto de reunión de bandas y otros estigmas urbanos.
Mientras que una señora destacó la importancia de la vigilancia
de la velocidad de los usuarios nocturnos, con el fin de evitar que
se convierta en sitio preferido de quienes practican los arrancones,
o tan sólo gusten de manejar a altas velocidades en la noche, otra
más consideró que la seguridad se debe asegurar para quienes viven en
los entornos del distribuidor vial.
No faltaron los corredores que se abrían paso entre la multitud,
concentrados en su ejercicio, aunque muchos otros prefirieron caminar
al igual que la mayoría de la gente a fin de observar las
estructuras, los detalles y el panorama.
La obra, por supuesto, está en el ánimo político y la señora
Aurora González Arizmendi, así como el señor Abad, entre otros,
aprovecharon el momento para felicitar al jefe de Gobierno capitalino
y reiterarle su apoyo.
"La obra es grandiosa y me siento orgullosa de que con técnicos
mexicanos se cumplan los mejores estándares internacionales en este
tipo de construcciones", enfatizó en su lento andar una señora de la
tercera edad.
Tanto ingenieros como trabajadores que aún laboran en el lugar
fueron motivo de la felicitación de los caminantes, algunos de los
cuales auguraron que la funcionalidad de este distribuidor vial sería
eventualmente una posibilidad para se iniciará la construcción de los
segundos pisos con una menor resistencia de los diversos sectores
sociales y políticos.
EL VIAJE A LAS ALTURAS
Los accesos que hoy se abrieron al público por primera y única
vez fueron los ubicados en Tintoreto y Correggio; Benvenuto Cellini y
lateral oriente de Periférico; Periférico y Enriqueta Cabrera; Eje 5
Sur e Indiana; Leonardo Da Vinci; salida prolongación San Antonio;
así como los de Viaducto Río Becerra y Calle 15.
Para ello, alrededor de 500 empleados de diversas delegacionales
acudieron para prestar auxilio a los paseantes, un número similar de
uniformados también desempeñó tareas de vigilancia durante la jornada
que reunió además a personal de los servicios médicos del gobierno
capitalino y de otras corporaciones afines.