CIUDAD DE MÉXICO, México, jun. 18, 2003.- Más de 30 elementos de seguridad custodiaban los alrededores de la parroquia “San Fernando” en el Centro Histórico.
Era la boda del hijo del líder petrolero Carlos Romero Deschamps, implicado en el Pemexgate.
A una reportera le quitaron su material de grabación.
“Nosotros lo que alegábamos era que estábamos en un lugar público y que teníamos todo el derecho de estar ahí”, comenta la informadora.
Al cerrar las puertas de la iglesia provocaron empujones. Mismos que continuaron al terminar la ceremonia.
A las ocho de la noche inició la recepción en el patio del ex -Convento de San Hipólito, a una cuadra de la iglesia donde fue el enlace religioso. Afuera las agresiones contra algunos reporteros pasaron de lo verbal a lo físico.
Fernando Ramos, reportero, dijo que los guaruras del lugar “le dieron de golpes en las costillas, me dieron rodillazos para tratar de amedrentarme y quitarnos el equipo”. Fueron rodeados por varios elementos de seguridad. Decidieron cruzar la calle para evitar más agresiones. Los elementos de seguridad los siguieron.
Los afectados identificaron a dos sujetos entre los agresores. Se desconoce quien dio la orden de golpear a los periodistas cuando comenzaba la fiesta del hijo del diputado Carlos Romero Deschamps.