IRAPUATO, México, jun. 20, 2003.- Ciudadanos y vecinos del Estadio Sergio León Chávez de Irapuato, Guanajuato, recuerdan con miedo los hechos ocurridos el jueves y temen que el vandalismo regrese cuando se realice el juego de vuelta de la Primera División “A” del futbol profesional de México.
Alejandro Davassi, un comerciante, nos cuenta que “entre los propietarios si hay temor, pero más que nada la culpa la tiene la directiva porque ellos son los que provocan los actos vandálicos.
Después de la violencia, actos vandálicos y el desalojo del grupo que se había apoderado del estadio por parte de los aficionados freseros, las autoridades municipales aseguran desconocer quienes conformaban el grupo armado que tomó las instalaciones el martes pasado.
Sobre el helicóptero tipo “Augusta”, que sobrevoló e intentó aterrizar en el estadio Sergio León Chávez nadie sabe su procedencia, así lo declaró el Secretario de Gobierno de Irapuato.
La capitanía de aviación civil del Aeropuerto Internacional del Bajío informa que ninguna aeronave está registrada en Guanajuato con esa matrícula y que nunca pidió permiso para sobrevolar Irapuato.
El Secretario de Gobierno aceptó que las fuerzas de seguridad públicas fueron rebasadas por los fanáticos.
Extrañamente, el único detenido, Alejandro Miraval, uno de los integrantes del comando armado, salió libre ya que no había ninguna denuncia formal y con el se fue una posibilidad de saber quien o quines ordenaron la toma del Estadio Sergio León Chávez.