WASHINGTON, Estados Unidos, jul. 10, 2003.- El secretario de Gobernación, Santiago Creel, propuso este jueves una política de vecindad segura y se pronunció por un nuevo entendimiento para que la migración sea fuente de beneficios y no de tensiones bilaterales.
Creel, quien habló en un foro sobre migración patrocinado por la Conferencia de Obispos Católicos (USCCB), aseguró que la "política de contención" migratoria estadounidense no ha detenido el flujo y que esos recursos deben usarse en forma más humana y eficaz.
"Los inmigrantes, lejos de ser una amenaza a la seguridad, son personas honorables, buenos ciudadanos, con un alto sentido de solidaridad, que contribuyen al engrandecimiento de las dos
naciones", señaló.
Creel lamentó que desde el Programa Bracero de la década de los 40, México y Estados Unidos no han tenido un acuerdo bilateral para manejar el flujo de personas y sostuvo que los dos países no deben "repetir ese error, el error de la omisión".
"Es hora que México y Estados Unidos reconozcamos nuestra realidad histórica, para compartir nuestra responsabilidad, como la única manera de transformar el movimiento de personas a través de nuestro territorio en fuente de beneficios mutuos, en lugar de ser una fuente de recriminaciones y tensiones", agregó.
Creel dijo que es necesario redoblar esfuerzos para proteger los derechos de los trabajadores indocumentados, poner fin a las muertes de inmigrantes al cruzar la frontera y establecer "un régimen migratorio nuevo, realista y humano".
El secretario de Gobernación, quien recibió una ovación de pie, habló ante cientos de participantes en la Conferencia Nacional de Migración, copatrocinada por la Red Católica Legal de Inmigración
(CLINIC) y los Servicios de Migración y Refugiados de la (USCCB).
Entre los asistentes estaba el Arzobispo de Tegucigalpa, Óscar Cardinal Rodríguez Maradiaga, uno de los mencionados como posibles sucesores del Papa Juan Pablo II, el Obispo Auxiliar de Miami, Tom Wenski, y el senador republicano de Kansas, Samuel Brownback.
Creel hizo una detallada y amplia presentación de la propuesta migratoria del presidente Vicente Foxm, que fue expuesta a su colega George W. Bush el 5 de septiembre del 2001, una semana antes de los ataques terroristas contra Nueva York y Washington.
La propuesta, que incluye cinco componentes, entre ellos la legalización de unos 4 millones de mexicanos indocumentados, quedó sin embargo en suspenso conforme Estados Unidos asignó la más alta prioridad a los temas de seguridad y combate anti-terrorista.
Brownback, quien habló brevemente con Creel al término de su alocución, le dijo que tenía esperanzas de Estados Unidos supere los atentados del 2001, en los próximos seis meses o un año, con el fin de regresar a la relación que había con México antes de los ataques.
En su mensaje ante la conferencia migratoria, Creel mencionó que México busca mostrar que la seguridad y la migración ordenada y segura están ligadas y que los ataques de septiembre hacen más evidente la necesidad de un acuerdo migratorio bilateral.
"La política de contención implementada por Estados Unidos en su frontera sur, no ha sido capaz de detener el flujo migratorio. La vigilancia generalizada sólo ha cambiado las rutas tradicionales de los migrantes y aumentado el precio para atravesar", indicó.
"Una parte importante de los sustanciales recursos destinados al control migratorio en ambos países, podrían ser usados en una manera más humana y eficiente", planteó.
Señaló que lo que México propone es una política de "Vecindad Segura", donde se vinculan migración y seguridad, toda vez que la migración documentada "contribuye sin duda a la preservación de la seguridad nacional de Estados Unidos".
Al respecto, sostuvo que la meta es crear las condiciones para que los mexicanos puedan regresar a México y volver a trabajar a los Estados Unidos "sin tener que sufrir abusos y humillación, ni el
riesgo de perjuicio o muerte".
"La migración internacional es una realidad social, económica y cultural que ocupa un lugar central en la agenda internacional. No puede ser detenida y no debería ser ignorada", indicó.
En ese sentido, dijo que su país mantiene, por su parte, el compromiso de proteger los derechos humanos de los migrantes procedentes de América Central.
Creel, quien envió saludos a nombre del presidente Vicente Fox, dijo que el mandatario mexicano "reconoce el rol humanista jugado por la iglesia católica como refugio y consolación para millones de migrantes mexicanos".
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