CIUDAD DE MÉXICO, México, jul, 14, 2003.- La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), expresó su satisfacción por la decisión del juez español Baltazar Garzón de no inmiscuirse en las investigaciones de las muertas de mujeres en Ciudad Juárez.
El presidente de la CNDH, José Luis Soberanes, expresó que Garzón "dejó claro que no intervendrá en asuntos que sólo conciernen a los mexicanos, pues hay ordenamientos jurídicos nacionales e internacionales que deben ser acatados".
El 3 de julio, Marisela Ortíz, directora de la organización, "nuestras hijas de regreso a casa", declaró en España que el magistrado se había comprometido con ella a "estudiar a fondo" las muertes y desapariciones de las mujeres.
Soberanes se pronunció en contra de que Garzón entrara en el caso y hoy abundó en sus razones: "junto a la tendencia del Derecho Internacional a una mayor apertura en materia jurisdiccional existe la necesidad de respetar el Derecho Internacional vigente, sea mexicano, español o de otra nacionalidad".
Soberanes agregó: "yo quisiera saber qué opinarían los españoles si abriera una queja de oficio por lo que pasa en el País Vasco. Seguramente no les gustaría", "y no solamente eso. A lo mejor daría lugar hasta a una protesta internacional. Hay un orden internacional y ese orden tenemos que respetarlo".
El caso afecta a casi 300 mujeres de origen humilde, asesinadas y a otras 200 desaparecidas en Ciudad Juárez desde 1993 .
Soberanes explicó que ha pedido "medidas radicales" a las autoridades federales, de los estados y de los municipios para aclarar el asunto. Por ello, señaló que a finales del presente año habrá un informe y una recomendación a las autoridades mexicanas en relación con el caso.
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