CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 30, 2003.- Nunca como ahora, la industria de la aviación comercial mexicana se encuentra atravesando por una crisis que pudiera empujarla hacia una insolvencia financiera, según lo reconocen los actores principales de esta industria.
"Enfrenta la crisis más severa de su historia. Tiene efectos que yo llamaría catastróficos”, reconoció Alfonso Pasquel, presidente de Aeroméxico.
"Nunca había ocurrido algo así, ni en la aviación nacional ni en la aviación mundial", resaltó, por su parte, Luis González Navarro, secretario general de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA).
La crisis de la aviación comercial mexicana deriva de problemáticas de la industria mundial y de pendientes que arrastra la industria mexicana. A nivel nacional, para el 2003 la industria registrará pérdidas superiores a los 6 mil millones de dólares, 60% más que durante el año pasado.
"En Estados Unidos, en el año de 2002 se pusieron en tierra aproximadamente 632 aviones y se despidieron 120 mil personas. Esto es para dar una idea de la dimensión. Es como si toda una línea del tamaño de American Airlines se pusiera en tierra en el proceso de un año, es un 20% de la aviación norteamericana", explicó Pasquel.
Por la desaceleración económica mundial, que inició en el 2000 y se agudizó por los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, por los efectos de la guerra en contra de Irak y la recesión mundial que ahora continúa, la industria mexicana se encuentra con la esperanza de que el actual período vacacional sea la tablita a su delicada situación financiera.
"Por primera vez, prácticamente todas las empresas con las que tenemos contratación colectiva nos alertaron de riesgo de quiebra", señaló González Navarro.
Los costos se incrementan mientras que los precios del pasaje tienden a bajar. Los seguros de las líneas se incrementaron luego del ataque a las torres gemelas 440% en cuestión de semanas.
"Pagábamos 600 mil dólares al mes y se subió a 2 millones 200 mil dólares al mes", precisó Pasquel.
El costo del combustible pasó del 11% al 20% del costo del boleto. La seguridad, mientras tanto, aumenta.
"Empezando por nuestras cabinas, poniendo puertas blindadas. En el caso de México, fue una inversión de 3 millones de dólares”, afirmó el presidente de Aeroméxico.
Pero además de esto, en México se ingresó una guerra de tarifas puesto que en el país solamente el 20% de la población viaja en avión y representa el 90% del ingreso de las aerolíneas.
"Por otra parte, el desorden en el mercado doméstico que, como te decía, significa una abierta y franca competencia desleal", indicó el secretario general de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA).
Es decir, en un escenario económico mundial recesivo, con altos costos de combustible, altos costos en los aeropuertos, la guerra de tarifas, alza en los seguros de los aviones y un desorden en la industria aérea nacional, las líneas aéreas mexicanas se juegan la vida luego de este periodo vacacional.
El director general de Mexicana de Aviación, Fernando Flores, negó la posibilidad de ser entrevistado por Televisa para este reportaje.
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