OVENTIC, México, ago. 7, 2003.- Este jueves comenzaron a llegar los primeros contingentes de indígenas y de organizaciones sociales a Oventic, sede de la reunión entre el EZLN y la Sociedad Civil. Adentro, en Oventic, se han instalado más campamentos donde van a pernoctar los asistentes. La puerta, una reja, solo se abre para los participantes, todavía no para la prensa.
“Sí, no, no va a ver chance, mañana, claro les digo, es que no se puede ahorita, ahorita no es el día, mañana sí”, relata un zapatista.
Ya empezaron a llegar los primeros contingentes a Oventic, todo listo para que mañana 8 de agosto comience la recepción, el 9 la declaración de las juntas del buen gobierno y el 10 la despedida de los asistentes.
Llegan de todas partes, unos en camiones de pasaje, otros en vehículos particulares y uno que otro a pie. Son mexicanos, son extranjeros y son indígenas, todos ingresan luego de identificarse en la entrada.
A lo largo de la carretera que conduce a Oventic, están dos puestos de la policía sectorial. Ahí, el personal confirma que se han suspendido los patrullajes y que durante los tres días en que dure el encuentro del EZLN con la Sociedad Civil, permanecerán acuartelados por órdenes del Gobierno Estatal.
En los parajes cercanos a Oventic, se percibe tranquilidad. Las personas van y vienen, hacen su vida normal.
En esta región, los indígenas manifiestan esperanza por esta reunión y así lo interpretan.
“Quizá los mestizos se voltearon hacia nosotros para ver que seamos iguales, antes del 94 casi no nos tomaban como gentes, como personas, ellos se dedicaban hacer sus propias vidas, era un mundo diferente”, comenta José Jiménez, un indígena tzotzil.
“Porque no hay solución del gobierno federal por eso están levantando eso, porque ha subido la electricidad, la tortilla”, relata Petrona Vázquez, indígena tzotzil.
Por primera vez, a esta reunión del EZLN, no se necesitarán acreditaciones especiales, ni para la prensa ni para la sociedad civil, sólo identificaciones. Todo listo para mañana.