DALLAS, Estados Unidos, ago. 13, 2003.- Inmigrantes mexicanos en Estados Unidos enviaron a su país de enero a junio del 2003, 6 mil 100 millones de dólares, que podrían superar la inversión extranjera e, incluso, los ingresos petroleros, reveló este jueves The Dallas Morning News.
De acuerdo con cifras del Banco de México (Banxico), citadas por este diario, se espera que la inversión extranjera directa de corporaciones multinacionales en México totalice en 12 mil millones de dólares en 2003.
En 2002, este tipo de inversión totalizó en 13 mil 600 millones de dólares, pero funcionarios mexicanos dicen que este año podría contraerse, debido a la competencia que México enfrenta de países con tasas salariales más bajas como Guatemala, Honduras y China.
El matutino señaló que es tan grande el flujo de las transferencias de los inmigrantes, que éstas podrían constituir la segunda fuente de ingresos para México, después del petróleo.
Indicó que las remesas podrían, incluso, desbancar al petróleo, una vez que los precios del hidrocarburo se estabilice tras el alza provocada por la guerra en Irak. Con la guerra, los precios del crudo mexicano se dispararon este año. En el primer semestre, México captó 8 mil 300 millones por exportaciones petroleras, comparados con los menos de 5 mil 900 millones, en el mismo período del año pasado.
El flujo de dinero de los inmigrantes ha cambiado radicalmente las actitudes entre funcionarios gubernamentales, banqueros, asociaciones cooperativas de crédito y activistas sociales, señalaron expertos citados por el periódico.
"La gente no consideró que éstas fueran cantidades relevantes. Pero cuando uno considera el monto combinado, es igual a la inversión extranjera directa", dijo Manuel Orozco, experto en remesas del centro de investigación Diálogo Interamericano, en Washington D.C.
Orozco atribuyó el incremento de las transferencias a diversos factores, incluyendo una mejor contabilidad de los fondos y una creciente competencia entre capitalistas tradicionales del mundo bancario y activistas sociales.
En la última década, el costo de enviar dinero al país de origen ha declinado de hasta un 20% del monto, a alrededor de 4%, indicó el experto, en declaraciones citadas por The Dallas Morning News.
Apuntó que hay nuevas tecnologías para el envío de dinero, lo que hace más fácil el establecimiento de "microbancos", para recibir los fondos y hacerlos llegar a familias necesitadas en México. Un 40% de las transferencias –dijo- van a zonas rurales.
En 2002, México captó 9 mil 800 millones de dólares en remesas de los inmigrantes, con un promedio de 326 dólares por transferencia, de acuerdo con Banxico, citado por el rotativo.
ACEPTAN TARJETA DE IDENTIFICACIÓN
Alrededor de 120 bancos y cooperativas de crédito han decidido aprovechar el mercado de los inmigrantes, aceptando una tarjeta de identificación conocida como matrícula consular, comentó Miguel Monterrubio, un portavoz de la embajada de México en Washington.
La tarjeta está disponible en los consulados mexicanos por 28 dólares para todos los inmigrantes, legales o ilegales, y es válida por cinco años. Entre los bancos que la aceptan están: Wells Fargo, Bank of America y JP Morgan Chase.
"Claramente, el crecimiento del mercado ha sido muy consistente, y no hay duda de que es una parte importante de la estrategia para los próximos cinco años", comentó Alice Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva en Texas de JP Morgan Chase.
Miriam Galicia Duarte, vocera de Wells Fargo -el primer gran banco que comenzó a aceptar la matrícula a fines de 2001-, destacó que la tarjeta "permitió a gran cantidad de mexicanos abrir cuentas bancarias y tener acceso a instituciones financieras".
La matrícula ha reducido la dependencia en el envío de fondos a través de costosos centros de transferencia electrónica, mediante amigos que hacen visitas irregulares a México o por medio de servicios de paquetería, a menudo clandestinos, ofrecidos por las compañías de autobuses.
Alrededor de 1.4 millones de matrículas fueron emitidas en 2002, y casi 400 mil fueron emitidas este año hasta mayo, de acuerdo con la embajada mexicana en Washington.
En 2002 se incorporaron a las matrículas medidas contra la falsificación, incluyendo un holograma y varias marcas legibles sólo por un aparato decodificador.
La matrícula es reconocida ahora por más de 900 agencias policiales, incluyendo el Departamento de Policía de Dallas, y por casi 150 condados y ciudades, según la embajada.
Pero la tarjeta se ha convertido en blanco de diversos grupos y algunos influyentes miembros del Congreso que la ven como una amenaza a la seguridad nacional. Argumentan que hace más fácil para los terroristas operar sin pasaportes o documentos de residencia.
La creciente aceptación de la matrícula está bajo escrutinio del Congreso, mientras el gobierno de Estados Unidos refuerza la seguridad tras los atentados del 11 de septiembre del 2001.
Danos tu opinión
(por favor indica a qué nota te refieres).