ALTAMIRA, México, ago. 14, 2003.- El presidente Vicente Fox Quesada afirmó hoy que México necesita una reforma eléctrica que sin renunciar a la rectoría del Estado y la soberanía sobre este recurso, impulse la particpación complementaria de la inversión privada.
Reiteró que su gobierno no privatizará la Comisión Federal de Electricidad (CFE), pero aclaró que "nos toca sí construir las mayorías que hagan posible dejar a un lado las diferencias y actuar rápidamente para garantizar este insumo estratégico para el progreso del país".
En la ceremonia del 66 Aniversario de la CFE, el Jefe del Ejecutivo Federal indicó que el futuro plantea grandes desafíos en materia de electricidad, para lo cual se requieren cuantiosos recursos, que se estima superan los 500 mil millones de pesos.
En los próximos 10 años, el consumo de energía crecerá 65% y para satisfacer esta demanda hay que aumentar la capacidad de generación con nuevas centrales y ampliar las redes de transmisión y subestaciones eléctricas que llevan la energía a los centros de consumo, casas, fábricas, escuelas, hospitales, aeropuertos y centros comerciales.
Por ello, indicó el mandatario, "tenemos que anticiparnos y tomar hoy las decisiones que nos permitan acometer con éxito la monumental tarea que enfrentamos".
Hay que asegurar que el crecimiento de la oferta vaya por delante de las necesidades y la demanda futura, para lo cual se requieren invertir cuantiosos recursos para construir nuevas plantas, contar con tecnología de vanguardia, reducir costos, sustituir las plantas que utilizan combustolio y ampliar la red de distribución.
"Se estima que las inversiones necesarias para ello superan los 500 mil millones de pesos, lo que representa más de la parte del presupuesto que transferimos y administramos los estados y todos los municipios del país durante el año".
Frente a la magnitud de este reto, se cuenta con fondos públicos limitados, por lo que se tienen que consensuar las soluciones para garantizar la electricidad que demandarán las próximas generaciones.
En el acto, en que el presidente incorporó 10 mil kilómetros de líneas de transmisión y 428 subestaciones al sistema eléctrico nacional, el líder del Sindicato de Electricistas, Leonardo Rodríguez Alcaine, dijo que el gremio se opone a una reforma eléctrica que signifique la privatización del sector.
No obstante, expresó su voluntad de seguir colaborando en un proyecto de generación de energía con la participación de la iniciativa privada de manera complementaria como se hace, dijo, desde 1992.
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