CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 24, 2003.- Los actos de corrupción de funcionarios del Gobierno Federal no deben ser una mancha para el presidente en turno, afirmó el cardenal Norberto Rivera Carrera.
Dijo que en el caso del Subsecretario de Salud, Guido Belssaso, quien presentó su renuncia para aclarar un supuesto tráfico de influencias, él será quien tenga que enfrentar sus responsabilidades:
“Yo no veo porque empañe la persona del presidente, cada uno es responsable de sus actos, y si él cometió algún ilícito, pues que sea juzgado con justicia.”
El Arzobispo Primado de México apuntó que todo acto de corrupción debe ser castigado conforme a la ley.
Sostuvo que actos de deshonestidad son condenables en cualquier ámbito de la vida pública:
“Yo creo que todo acto de corrupción es preocupante, se de a nivel del gobierno, o en la iniciativa privada, se de en la iglesia, o en el magisterio, o en el periodismo.
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