CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 29, 2003.- El compromiso del Gobierno de México con
los derechos humanos, uno de los pilares de la administración del
presidente Vicente Fox, se ha debilitado por presiones del viejo
régimen, declaró hoy la ex titular de esa dependencia
Mariclaire Acosta.
Horas después de dejar oficialmente su cargo como responsable de
la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Cancillería mexicana,
Acosta explicó que su salida obedece a un cambio de prioridades en
el Gobierno, para el que los DDHH pasó a un segundo plano.
"Veo mi salida como resultado de este golpe de timón del Gobierno
en los últimos meses hacia buscar una coexistencia pacífica con el
viejo régimen y abdicar del proceso de cambio", señaló.
"Para el canciller (Luis Ernesto) Derbez el tema de los derechos
humanos no representa una prioridad como fue para el canciller
anterior. El tiene otra visión de la política exterior, quiere
privilegiar más las negociaciones comerciales", declaró.
"Por lo tanto, el tema de los derechos humanos es un asunto que
(Derbez) poco entiende y no le importa demasiado", añadió.
Derbez se convirtió en canciller en enero pasado en reemplazo de
Jorge Castañeda, quien renunció al cargo tras permanecer en el
gabinete desde diciembre de 2000, cuando Fox asumió el poder
poniendo fin a siete décadas de hegemonía del Partido Revolucionario
Institucional (PRI).
A mediados de agosto, Derbez anunció que "por motivos
administrativos" la Subsecretaría de DDHH desaparecía, se fusionaba
con la de Temas Globales y Acosta era cesada, una decisión que se
concretó anoche y que fue muy criticada por las ONG.
"Al fusionar una Subsecretaría con otra, se mandó una señal muy
negativa en el sentido de que el tema pierde importancia política",
manifestó Acosta.
A su juicio, su trabajo en los últimos dos años y medio afectó a
intereses muy poderosos, "en concreto al presidente de la Comisión
Nacional de DDHH (CNDH), José Luis Soberanes, que no quiere cambios
porque representa al viejo régimen y fue puesto por el PRI".
"La política de derechos humanos fue presa de una lucha de poder
y fue ganada por los que, dentro del Gobierno, no quieren el
cambio", enfatizó.
Acosta dijo que Soberanes se opuso desde el principio a la
creación de la Subsecretaría de DDHH por temor de que le hiciera
sombra a la CNDH.
Según la ex funcionaria, la decisión de Derbez minará la
credibilidad de México en la comunidad internacional, que había
confiado en la voluntad de Fox por mejorar la situación de los
derechos humanos.
Acosta consideró que la desaparición de la
Subsecretaría significará un "retroceso", pues bloquea el trabajo
impulsado en los últimos años para hacer los cambios estructurales
necesarios con el fin de incorporar al país los estándares
internacionales en materia de derechos humanos.
"En México existen instituciones disfuncionales creadas para un
régimen político autoritario, no democrático", lo que sumado a la
"ineficacia" de los organismos creados para defender los DDHH, como
la CNDH, y a la falta de una cultura cívica al respecto, fomenta las
violaciones, declaró.
Según Acosta, el compromiso de campaña de Fox de acabar con el
antiguo régimen y consolidar un cambio democrático en el país se ha
quedado en el tintero.
"No se puede olvidar el pasado, se tiene que mirar al pasado. La
visión de hacer una ruptura clara ha sido la gran asignatura
pendiente (de la administración de Fox), porque ése fue el mandato
popular que llevó a este Gobierno al poder", subrayó.
Mencionó que, aunque se han logrado algunos avances en materia de
derechos humanos, casos como la oleada de crímenes de Ciudad Juárez
demuestran que falta mucho por hacer.
"Es necesaria una reforma real, no parches, del sistema de
justicia en México, una reforma del sistema de protección de los
DDHH y darle a la enseñanza en la materia un lugar preponderante en
la educación, porque en nuestra cultura estamos acostumbrados a la
impunidad, la corrupción y el encubrimiento", concluyó.
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