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WASHINGTON, Estados Unidos, sep 5, 2003 .- El secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, dijo el viernes a la prensa que no ve en el cercano plazo una solución abarcadora a todos los problemas migratorios con México, pero que ambos países intentarán avanzar en el tema paso a paso, teniendo en cuenta los tiempos políticos.
"No espero que veamos en el futuro muy cercano una solución abarcadora a cada elemento del problema migratorio. Pero creo (...) que podemos tratar diferentes partes del problema y solucionarlos mientras vemos lo que el tráfico político aguanta con respecto a la legislación o a una solución integral que vaya más lejos", dijo Powell tras reunirse con su homólogo mexicano, Luis
Ernesto Derbez.
"Podemos ver algunos éxitos pequeños mientras avanzamos hacia un éxito mayor cuando pensemos que sea políticamente posible hacerlo, y tenemos un plan que todos podamos acordar, para llevar a nuestros legislativos", insistió.
Powell recordó que la comisión bilateral se reunirá en noviembre para estudiar que pueden hacer ambos gobiernos "a muy corto plazo para demostrar al pueblo mexicano y a los estadounidenses que hablamos en serio sobre la resolución de los temas migratorios".
"Ustedes conocen mi filosofía, que es tomar un paso a la vez", indicó por su lado el secretario Derbez, que hizo referencia a los proyectos de ley sobre migración presentados en julio y agosto por legisladores estadounidenses.
"Podemos seguir ese camino y obtener algunos resultados, lento pero
seguro", afirmó.
El senador republicano John McCain y los representantes de Arizona Jim Kolbe y Jeff Flake, del mismo partido, son impulsores de un proyecto de ley que crearía dos nuevas categorías para visas temporarias de trabajo. El número de visas sería determinado por el número de trabajos vacantes en el registro de empleos del departamento de Trabajo estadounidense.
Otro proyecto del senador republicano John Cornyn contempla una lucha frontal contra los traficantes de personas y de drogas, así como un mecanismo para que los trabajadores mexicanos en Estados Unidos regresen cada cierto tiempo a su país.
Los planes del presidente mexicano Vicente Fox para lograr un acuerdo migratorio con Estados Unidos que legalice a unos cuatro millones de mexicanos indocumentados que viven en este país se derrumbaron tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
Si bien el gobierno de George W. Bush prácticamente archivó el tema, Fox sigue afirmando que obtener un acuerdo migratorio con Washington es la prioridad de su política exterior.