Haz click aquí para ver la Videogalería 'Movimiento estudiantil del 68'. COMPRAS Adquiere el libro ‘Diccionario de política’
CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 2, 2003.- Decenas de vándalos, autodenominados como "anarquistas", aprovecharon la marcha de este 2 de octubre para causar destrozos en varias oficinas y negocios de la zona centro del DF.
Todo empezó con un enfrentamiento. Agredieron con piedras, petardos y todo tipo de objetos al contingente de la marcha que salía de la Plaza de las Tres Culturas.
Los vándalos rompieron con piedras y a golpes los cristales de edificios de la PGR ubicados en la Glorieta de Reforma y Violeta, en la colonia Guerrero.
Más adelante, golpearon las puertas de cristal de la Torre del Caballito en Reforma y Bucareli, donde están las oficinas de los Senadores.
Rompieron cuatro puertas. Agredieron con petardos y piedras a los granaderos, quienes únicamente se cubrieron con sus escudos.
Asimismo, un policía fue herido en la cabeza.
Los manifestantes continuaron su marcha. Rompieron los cristales de las oficinas del periódico El Universal y pintaron la fachada; también pintarrajearon las oficinas del Excélsior, que están enfrente.
Continuaron por la avenida Bucareli. Al pasar por la Secretaría de Gobernación destrozaron vidrios a patadas y con piedras.
Más adelante doblaron a la izquierda por Río de la Loza rumbo al Zócalo.
A su paso por Televisa destrozaron tres camionetas de la empresa, pintaron la fachada e intentaron prender fuego a un vehículo de la empresa.
Más adelante, continuaron con sus destrozos.
En la agencia Nissan, de Río de la Loza, rompieron cristales y poncharon las llantas de ocho vehículos que estaban en exhibición. El "búnker" de la procuraduría capitalina también fue agredido, rompieron cristales.
Los manifestantes tomaron el Eje Central Lázaro Cárdenas. Al cruce con Avenida Chapultepec, rompieron los vidrios de la tienda Viana.
Después tomaron la avenida Madero. Ahí, quemaron una sucursal de Bancomer, iniciaron una riña y causaron destrozos en los teléfonos públicos.
Dos tiendas Oxxo fueron agredidas y saqueadas, por tanto, comerciantes y oficinistas expresaron su molestia y su sentimiento de impotencia.
En todo momento, la Policía únicamente permaneció a la expectativa. Nada hizo por impedir los destrozos en oficinas y edificios públicos ni por evitar agresiones a las personas que paraban por el lugar.
Danos tu opinión
(por favor indica a qué nota te refieres).