CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 23, 2003.-
El jefe de gobierno del Distrito
Federal, Andrés Manuel López Obrador, enviará el próximo miércoles a
la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) su iniciativa para elevar a rango de ley el
programa de Austeridad Republicana que aplica en su administración.
La norma incluirá el tope máximo de salarios mínimos que
podrá recibir como sueldo el ejecutivo local.
Durante su conferencia matutina, dijo que la ley prohibirá la adquisición de vehículos de lujo o
extravagantes para uso de funcionarios públicos, limitará el número
de asesores que se podrán contratar por secretaría, fijará los montos
para gasto de publicidad y viáticos, así como otras erogaciones del
Gobierno.
El objetivo, señaló López Obrador es el de recaudar el costo
que el gobierno tiene para los habitantes del Distrito Federal.
López Obrador se congratuló de que en la semana
que hoy inicia se vaya a discutir en el Senado de la República la iniciativa de ley para reducir el monto de las pensiones que se
otorgan a los ex presidentes de la República.
Celebró la medida, pues consideró que los ex mandatarios reciben
sueldos y prestaciones excesivas y en un país con dificultades
económicas como el nuestro "no puede haber fueros especiales ni
privilegios".
Consideró que la revisión que hará el Senado a las
pensiones de los ex presidentes debe ampliarse a otros ex
funcionarios del gobierno federal que una vez que han dejado sus
cargos reciben prestaciones muy diferentes a las cualquier otro
jubilado.
Dijo que el sistema de pensiones es piramidal ya que mientras la
base trabajadora recibe muy poco dinero, los altos funcionarios
obtienen grandes recursos por esta vía.
Por otro lado, López Obrador se refirió a la afirmación hecha por el presidente Vicente Fox Quesada durante su programa de
radio sabatino, en donde reiteró que la industria eléctrica no será
privatizada.
El jefe de gobierno apuntó que no hay elementos para justificar
la privatización de la Comisión Federal de Electricidad ni de
Petróleos Mexicanos que son empresas que, bien administradas, proveen
recursos para el desarrollo económico del país.
Sobre la marcha convocada por el Sindicato Mexicano de
Electricistas para celebrarse el próximo día 27, a fin de
manifestarse en contra de la privatización del sector eléctrico,
López Obrador señaló que no participará en el evento y que sólo se
garantizará el derecho de los manifestantes y vigilar que no se
altere el orden ni se afecte a terceros.