CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 24, 2004.- Las investigaciones sobre los asesinatos y desapariciones de cientos de mujeres en Ciudad Juárez, han estado plagadas de descuidos y negligencia oficial, señaló este lunes la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH). El informe, que documenta 263 asesinatos y la desaparición de 4.587 mujeres de 1993 a la fecha, confirma lo dicho por organizaciones como Amnistía Internacional (AI) que en agosto acusó a las autoridades mexicanas de utilizar evidencias falsas, torturas y técnicas forenses cuestionadas en sus investigaciones.
"El informe documenta y demuestra lo que muchas voces han denunciado e intuido desde hace tiempo: la intolerable carga de negligencia, desatención, omisiones e incluso discriminación y engaños, que ha caracterizado la conducta de muchos agentes de la autoridad", dijo el presidente de la CNDH, José Luis Soberanes.
Al presentar el informe ante senadores, añadió que la negligencia sólo es explicable porque las víctimas procedían de un nivel socioeconómico bajo.
"De no haber sido mujeres socialmente tan vulnerables, difícilmente se hubiera mostrado tanta negligencia", afirmó y refirió que la investigación de 1.600 páginas será entregada al presidente Vicente Fox el martes en una audiencia privada.
Fox nombró en octubre pasado a una comisionada para coordinar los esfuerzos de distintas autoridades para tratar de resolver los asesinatos. Entre las irregularidades detectadas por la CNDH destaca la aplicación de torturas para obtener declaraciones y el descuido en la preservación de evidencias y de expedientes.
Soberanes dijo que hubo prácticas de tortura contra al menos 89 personas que habían sido señaladas por las autoridades como probables responsables.
Refirió que se detectó que algunos expedientes resguardados por la Procuraduría de Justicia de Chihuahua, estado norteño al que pertenece Ciudad Juárez, fueron olvidados en una oficina donde algunos indigentes entraron y los quemaron para calentarse durante el invierno.
En Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas, decenas de mujeres han sido asesinadas desde 1993 y sus cuerpos han aparecido en zonas desérticas alejadas de la ciudad. Las cifras nunca han coincidido.
Para la Procuraduría General de la República en la última década han sido asesinadas 258 mujeres, de las cuales 93 estarían dentro de un patrón similar de abuso sexual o mutilación.
Organizaciones civiles han insistido que el número es superior a las 300. Amnistía Internacional contabilizó 370 asesinatos, de los cuales 137 presentaban rastros de violencia sexual.