CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 24, 2003.- El ex embajador de Estados Unidos en México Jeffrey Davidow está en México para presentar su libro El oso y el puerco espín, las memorias de su labor diplomática en México. En uno de los capítulos de su obra, el ex diplomático (se retiró del servicio exterior de EU hace seis meses) habla sobre el penoso incidente entre México y Cuba sucedido en el marco de la Cumbre para la Financiación para el Desarrollo. Afirma que en ningún momento pidieron al gobierno mexicano que limitara la participación de Fidel Castro en el encuentro.
Lo que pedimos, dijo Davidow fue que no hubiera reunión entre Bush y Castro, porque esa iba a ser la foto, la noticia, y el presidente Bush venía a anunciar un ambicioso programa de cinco mil millones de dólares para los países pobres.
El ex embajador destacó que cuando el gobierno cubano notificó a México que Castro no asistiría a la cumbre el tema ya no fue tocado por ellos.
Cuando Davidow fue cuestionado por López Dóriga acerca del comportamiento de Castro de llegar a último momento o sin avisar, el ex representante estadounidense respondió: “pues fuimos ingenuos”.
Sobre el anunciado acuerdo migratorio entre México y EU dijo que nunca hubo proyecto, sino buenas intenciones por parte de los presidentes:
“Existía la esperanza; no había un proyecto... En febrero del 2001 se reunieron los dos presidentes y hacer algo para cambiar el asunto migratorio; empezaron con buenas intenciones, pero después las cosas se fueron complicando y vino el 11 de septiembre que aniquiló cualquier posibilidad”, mencionó el ex embajador.
Davidow afirmó que aún se pueden conseguir cambios en la ley migratoria de los Estados Unidos, pero un amplio acuerdo, no.