OAXACA, México, nov. 27, 2003.- Un grupo de hombres armados ejecutó en un pueblo del sureño estado mexicano de Oaxaca a un ex preso político que fue amnistiado por una ley local, informó la Procuraduría General de Justicia de Oaxaca. Andrés Enríquez Hernández, quien había sido detenido bajo sospecha de pertenecer al Ejército Popular Revolucionario (EPR), fue muerto cuando salía de su domicilio en San Isidro Miramar, en el municipio de San Agustín Loxicha, donde era presidente del Comité de Caminos y que está a unos 250 kilómetros al sur de la ciudad de Oaxaca.
Los testigos del hecho declararon que los individuos que atacaron a Enríquez, que aún no fueron identificados, estaban fuertemente armados y "dispararon a quemarropa".
El asesinado había sido detenido el 25 de mayo de 2000 por portación de armas de fuego, presunto homicidio calificado y por intervenir en hechos violentos relacionados con las operaciones del EPR.
El EPR apareció en Oaxaca en agosto de 1996 con un ataque en la Crucecita, cerca del balneario Huatulco, ubicado a orillas del Océano Pacífico, donde murieron 12 personas entre policías, miembros de la Armada de México, civiles y guerrilleros.
Al mismo tiempo, el secretario técnico de la Red Oaxaqueña de Derechos Humanos, Rolando González Espinoza, denunció que el pasado 24 de noviembre fueron amenazados de muerte en una carta dos integrantes de Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura y tres miembros de Organizaciones Indias por los Derechos Humanos de Oaxaca (OIDHO).
Los dos miembros de Acción Cristiana para la Abolición de la Tortura se encargan de la defensa de un grupo de indígenas acusados de una matanza.