CHIHUAHUA, México, nov. 29, 2003.- "Yo sé que soy inocente, no cabe duda...", fueron las palabras de Sergio Andrade al momento de pasar al área de ingresos, luego de que le fue practicada una revisión médica de rigor en el Penal de San Guillermo. Andrade, quien vestía unos zapatos viejos, pantalón informal holgado gris y chamarra negra, se mostraba tranquilo; peinado y afeitado, anunció que en breve daría declaraciones a los medios de comunicación.
Mañana a las ocho horas rendirá su declaración preparatoria ante el Juez Séptimo de lo Penal, Javier Pineda, y de ahí tendrá 48 horas para definir su situación jurídica, es decir, auto de formal prisión o auto de libertad.
Al momento de pasar al área de ingresos, lo hizo acompañado de tres custodios.