CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 02, 2003.- "Hoy soy la coordinadora, exijo respeto a la Ley y a la soberanía del Congreso de la Unión", con esa frase salió del Consejo Consultivo del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados, la maestra Elba Esther. La aún coordinadora de los priístas avanzó por los pasillos rumbo al salón de sesiones, sonriente, segura en su andar.
Interrogada sobre si acudirá a instancias legales para permanecer como coordinadora de los diputados priístas, respondió:
"Hay muchas vías legales y a su tiempo y a su momento", dijo.
En el vestíbulo, advirtió que la crisis en el PRI pone en riesgo lo más importante que tienen los priístas: su unidad.
"La han puesto en riesgo, pero mi prudencia, mi responsabilidad ahí está a la vista de todos, yo estuve todo el tiempo buscando la negociación, el acuerdo, pero me quedan claras muchas cosas", apuntó.
Sin decir nombres, dijo que los políticos que la atacan se olvidan que hay que tener límites.
"Cuando la gente no tiene límites (...) no conoce de límites, se puede correr el alto riesgo de todos de poder construir una sociedad no de cínicos, sino de algo más grave; yo creo que lo grave es el poder por poder, el poder tiene que ir acompañado de principios y causas".
Se le preguntó si se aferra a la coordinación del grupo parlamentario del PRI.
"No, me aferro a mis ideas, a la causa, al compromiso; han sido tiempos muy duros, muy difíciles".
Refrendó que busca las reformas a que México requiere.
"No las reformas de Fox, quien dice eso miente, y miente porque cree que todos son de su condición”.
Y sobre su estado de ánimo, dijo que está contenta porque se respeta a si misma y por la probada integridad moral de muchos diputados de su bancada, pero agregó:
"Y triste, al mismo tiempo es contradictorio, me duele aquí me duele profundamente el corazón (...) condición humana, no soy la mujer maravilla, simple y llanamente diría ante la verdad, la mentira".
Dos horas estuvo en el salón de plenos, recibiendo llamadas y saludos de compañeros de bancada y de otros partidos.
A la 13:30 horas, en medio de un tumulto de reporteros, camarógrafos y fotógrafos, salió hasta cantando:“dicen que me maldicen por darte mi amor”.
Hubo empujones entre la prensa y se comprometió a regresar más tarde para dar una conferencia de prensa.