GUADALAJARA, México, dic. 02, 2003.- El juez de la Audiencia Nacional Española y el Fiscal Anticorrupción de España, Baltasar Garzón y Carlos Castresana, recibieron sendos doctorados Honoris Causa por parte de la Universidad de Guadalajara. En un acto enmarcado dentro de la XVII Feria Internacional del Libro, que transcurre en Guadalajara hasta el 7 de diciembre, los dos hombres del Derecho Internacional fueron ovacionados por una vasta concurrencia en el paraninfo de la Universidad.
Los abogados que ganaron notoriedad por su desempeño en la investigación de crímenes cometidos por las pasadas dictaduras en Chile y Argentina pidieron regresar a los principios de Montesquieu.
Garzón señaló, al recibir su distinción, que "es difícil olvidar el dolor de las víctimas"; recitó entera la canción "Quien quiera oír que oiga", del argentino Litto Nebbia, y abogó "porque la historia vuelva a escribirse sin renglones torcidos".
"Una injusticia hecha a uno sólo es una amenaza para todos", remarcó en una cita a Montesquieu, al tiempo que admitió que el atentado a las Torres Gemelas del 11 de septiembre "ha puesto en peligro muchas de las garantías internacionales que habíamos obtenido antes de ese hecho".
"Quien sacrifica la libertad por seguridad, no tiene derecho a la libertad ni a la seguridad, dijo Abraham Lincoln", recordó Garzón, quien en un encuentro posterior con la prensa destacó "la ilegalidad de la invasión de Irak por parte de George Bush, lo que lo hace pasible en el futuro de juicios que reivindiquen la justicia universal".
Castresana, recibió su doctorado citando una frase del poeta Manuel Rivas: "Las únicas fronteras que permanecen son las que separan a los pobres del pastel".
Graficó así el atraso que "en un mundo globalizado viene teniendo la justicia, que es el único ítem que no se ha internacionalizado totalmente".
"Debemos volver a los principios de Monstequieu, a la división de los poderes y luchar por una justicia sólida e independiente que frene con poder el poder de los corruptos", destacó el fiscal.