CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 2, 2003.- Explotó un polvorín instalado en una casa particular en el Barrio de San Sebastián, Texcoco. Unas 15 viviendas y una escuela resultaron con cuarteaduras y afectaciones.
Roberto Hernández, director de Seguridad Pública en Texcoco, dijo que los reportes arrojan seis personas lesionadas, “es la explosión de un polvorín clandestino, se tienen tres gentes de prioridad y ya están en diferentes hospitales de esta zona”.
La propietaria de la casa, Herlinda Zambrano, donde estaba almacenada la pólvora, explicó que fue lo que pasó:
“Hubo un corto, se cayó un foco que teníamos ahí y empezó ha echar chispas”.
-¿Había pólvora?
"No señor, no trabajábamos la pólvora", contestó.
Al intentar sofocar el incendio se encontró que la pólvora estaba enterrada en el suelo y en lugares ocultos.
Alrededor del sitio donde ocurrió la explosión viven decenas de personas, todas ellas sabían del riesgo.
José Alfonso Jiménez, vecino del lugar indicó que "ya se les había advertido que podría ocurrir un accidente, esta es la tercera vez que pasa y no hacen caso”.
Paredes, muebles, autos y pertenencias quedaron dañadas ante la onda expansiva.
José Vicente, uno de los afectados, relató que "se sintió muy feo, jamás había visto algo así, soy diabético, se imagina”.
Al lugar llegaron bomberos, el Ejército, el presidente municipal de Texcoco, Protección Civil y personal de la Procuraduría del Estado de México para deslindar responsabilidades.
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