CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 3, 2003.- La crisis política que vive el PRI, ha generado reacciones entre diversos gobernadores de la República Mexicana. El gobernador de Coahuila, asegura que el reemplazo de la maestra Elba Esther Gordillo no sólo pone en riesgo la estabilidad política del PRI:
“Creo que hay un consenso en la mayor parte de los gobernadores, que esto es nocivo para el partido, implica una ruptura, pues, de pronóstico muy complicado para el futuro”.
Para el gobernador Arturo Montiel, la llegada de Emilio Chuayffet a la coordinación de los diputados debe ser el detonante para encontrar unidad en el partido:
“Si hay mayoría es ilegal... Creo que si los compañeros diputados le dan la oportunidad de trabajar en la coordinación, estoy seguro que hará un buen papel”.
Por su parte, el gobernador de Sinaloa, Juan S. Millán, reprobó que intereses personales estén por encima del partido:
“Es hasta irresponsable tener que enfrentar un problema de proyección de aspiraciones personales que lleve como objetivo fortalecer una aspiración a la presidencia de la República”
En tanto, el gobernador de Puebla, Melquiades Morales, asegura que el nuevo coordinador de los diputados del PRI deberá tener una actitud distinta:
“De sumar, de limar asperezas, de curar las heridas y sobre todo mantener una actitud serena”.
Manuel Ángel Núñez, gobernador de Hidalgo, dice que es momento de construir:
“Esperamos que estos problemas que estamos viendo, buenos, nos preocupan y nos apenan, sean resultados a la brevedad”.
El gobernador de Veracruz, Miguel Alemán, pidió madurez al interior del PRI:
“Lo único que podemos hacer nosotros es llamar a la inteligencia y a la prudencia de nuestro presidente y de los que lo están ahí tratando de empujar a un caos”.