CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 4, 2003.- A las 11:10 horas de este jueves, llegó con prisa la profesora Elba Esther Gordillo al vestíbulo de la Cámara de Diputados. “Déjenme pasar lista, ¿no me dejan pasar lista?. Perdóneme”, fueron las palabras de Elba Esther, en el recinto legislativo.
Evitó hablar de la crisis en su bancada parlamentaria. Refrendó que sigue trabajando por las reformas estructurales que necesita México.
“Yo dije, para mi el objetivo son las reformas desde hoy, a lo mejor estoy pagando el costo por empujar por las reformas, no yo, toda una bancada de reformistas, un grupo muy importante de reformistas y hay otros pues que están viendo sus intereses, punto. Entonces, hay que trabajar por eso y esperar un poco”, manifestó Gordillo.
Diez minutos estuvo en el salón de plenos, luego, se retiró entre un centenar de representantes de medios de comunicación que le cerraban el paso, para rescatar una declaración sobre la elección de Emilio Chuayffet como coordinador de la fracción priísta en la Cámara de Diputados.
Elba Esther Gordillo sólo respondía a preguntas relacionadas con su trabajo como coordinadora de la bancada priísta.
“Ahorita yo estoy viendo todavía, aunque no lo crean y parezca mentira, asuntos de la reforma, porque ese es mi deber, yo estoy trabajando en lo que sigo, permítanme por favor trasladarme a mi oficina, es todo lo que pido”, dijo la secretaria general del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Se le preguntó a cuántos diputados coordina.
“Yo no tengo ninguna fracción parlamentaria patrimonio mío, ¿me permite pasar?”, fue la respuesta de la profesora.
En algunos momentos, parecía que su paciencia se iba a agotar, porque no se le dejaba avanzar rumbo a su oficina.
“¿Qué quieren ustedes que haga?, ¿qué me quede aquí una hora y no cumpla con mis deberes?”, arremetió.
Pero se controlaba y con amabilidad insistía en que le abrieran paso.
Desde el mediodía, la profesora Gordillo se encerró en las oficinas de la coordinación priísta, en donde despacha desde hace tres meses.