CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 10, 2003.- Como enrarecido calificó el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés Manuel López Obrador, el ambiente que se vive en la Cámara de Diputados, por los debates sobre la coordinación parlamentaria del PRI y la reforma fiscal. “Hay mucho desaseo en todo este asunto, me da la impresión de que alguien está metiendo la mano, moviendo demasiado el guiso del perol. Como que hay, ¿se acuerdan del programa del diablito?, ¿ya no sale?, que toca un botón y ‘plin’, cae algo o tiembla, como que alguien está ahí”, comentó el jefe de Gobierno capitalino.
López Obrador llamó a los legisladores a serenarse y a actuar con responsabilidad. Advirtió que de continuar las divisiones y alianzas, pueden generarse rencores, insatisfacciones e, incluso, podría afectarse la autoridad presidencial.
“Imagínense si de un lado de esos bloques está la institución presidencial o se intuye que está la institución presidencial y pierde, eso va en demérito de la institución, de la autoridad. Entonces, tenemos que cuidar eso, también queda un resentimiento de la otra parte”, afirmó.
En opinión de López Obrador, los conflictos en la Cámara vulneran ya la seguridad del recinto.
“Como no hay acuerdo al interior, entonces creo que hasta la misma seguridad en la Cámara está suelta, está relajada, no hay gobierno al interior de la cámara”, indicó.
Con una serie de frases pidió que no se establezcan plazos fatales para el análisis del tema fiscal y que se dejen de lado los bloques y las alianzas partidarias.
“Ahora sí que va a salir más caro el caldo que las albóndigas. Sentimos que están exagerando la nota, que no es para tanto, no es para rasgarse las vestiduras. Ojalá que con todo este frío amainen las pasiones”, comentó.
Más allá de las frases, López Obrador insistió en alertar sobre el costo que pueden pagar los mexicanos por la divisiones en la Cámara de Diputados.
“Eso de estar amarrando lealtades con grupos, con diputados al interior de los partidos para la conformación de bloques y ganar a costa de lo que sea, eso no es sano, eso no es conveniente. ¿A qué apostamos?, ¿a que se fomente más la discordia o a buscar acuerdos?