CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 11, 2003.- Al iniciar el debate de la reforma fiscal en la Cámara de Diputados, el presidente de la Comisión de Hacienda, el panista Gustavo Enrique Madero, exhortó a todas las fracciones parlamentarias a dejar de lado las diferencias y lograr un acuerdo para construir un país de mayores oportunidades. De inmediato diputados del PRI y PRD sacaron pancartas y playeras en contra del dictamen que fundamentó Madero e, incluso, pidieron al presidente de la Mesa Directiva, Juan de Dios Castro, ampliar las participaciones y abrir el debate para todos los diputados que quieran hacerlo.
El legislador del PRI, Héctor Ramírez Puga, desde su curul, pidió a Juan de Dios Castro reconocer formalmente a Emilio Chuayffet como coordinador de su bancada y "no retrasar este trámite que obstaculiza los trabajos".
En tribuna, Madero Muñoz aseguró que sólo con esta reforma se tendrán recursos para programas sociales y educativos.
"Hoy tenemos está preciosa oportunidad, no defraudemos a nuestros compatriotas, no defraudemos a la nación. La apuesta es por México, entrémosle al debate", dijo Madero Muñoz.
Al dar lectura al dictamen, expuso que la reforma fiscal que se propone, dotaría al Gobierno Federal de recursos adicionales por 97 mil 792 millones de pesos para el próximo año.
La reforma fiscal contempla modificaciones a las leyes del Impuesto Sobre la Renta (ISR), del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y de la Enajenación e Importación.
Propone también cambios a la Ley del Impuesto a las Ventas y Servicios al Público, a la Ley del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, a la Ley del Impuesto Sobre Uso y Tenencia de Vehículos, a la Ley del Impuesto Sobre Automóviles Nuevos, y a la Ley Federal de Derechos.