CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 12, 2003.- El secretario de Gobernación, Santiago Creel Miranda, se refirió este viernes a la decisión tomada en la Cámara de Diputados de rechazar la propuesta de reforma fiscal. En el salón Juárez de la Secretaría de Gobernación, Creel Miranda dijo que desde el principio de las negociaciones para la reforma fiscal, el Gobierno Federal tuvo una estrategia abierta y transparente sin acudir a viejas prácticas.
Aceptó que en las primeras reuniones hubo voces de actores políticos que manifestaron desacuerdos, los cuales fueron respetados.
"Otros actores políticos, sin embargo, habrá que decirlo, que admitieron la necesidad de la reforma, se pronunciaron a favor públicamente, pero sobre todo en las mesas de la negociación comprometieron su respaldo, pero al final quebraron su palabra, deshonraron su dicho y su compromiso", comentó Santiago Creel.
La decisión de votar en contra de la reforma fiscal, cancela el obtener las mejores herramientas para atender la demandas urgentes de la sociedad, dijo el secretario de Gobernación.
"Se puede estar de acuerdo o no con la reforma hacendaria, se vale la oposición, lo que no se vale en una democracia es la deshonestidad. Lo que no se vale en una democracia es restarle el valor a la palabra dada. Lo que no se vale en una democracia, es abonar a la desconfianza, si no hay palabra", dijo el titular de Gobernación.
En el Gobierno Federal, -dijo Santiago Creel- siempre ha habido una sola palabra.
"Sabemos con toda claridad quien votó a favor y quien votó en contra. Sabemos con toda claridad quien votó en contra y quien dijo antes que estaba a favor. Sabemos quien fue congruente con el interés colectivo; sabemos también quien fue congruente con sus posiciones originales, con sus posiciones ideológicas, siempre respetables, parte también de un auténtico pluralismo y parte de nuestra democracia. Sabemos también quien optó por privilegiar sus intereses particulares o de grupo. Incumplir con la palabra o deshonrar los compromisos daña la democracia”, expresó.
Para Santiago Creel, no son los desacuerdos los que merman la democracia, sino el incumplimiento de la palabra dada.
"Entre engaños no puede haber democracia, la credibilidad, sin duda, es el activo más valioso que deben de cultivar los políticos. Hay que hablar de frente y de cara a la sociedad. Lo único que tenemos los políticos es nuestro nombre, nuestra credibilidad, nuestra palabra", aseguró.
El Gobierno Federal -concluyó el secretario de Gobernación- respeta la decisión tomada por los diputados, pero señaló que el próximo año México tendrá un presupuesto limitado por la ausencia de una reforma fiscal.