CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 11, 2003.- Muchos llegaron de noche, otros más lo hicieron al amanecer. Son peregrinos mexicanos y extranjeros.
Este viernes se reunieron en la Basílica de Guadalupe.
Fueron a celebrar 472 años de fe y devoción.
Ofrecieron incienso y copal.
También cantaron, bailaron y danzaron. Todo en honor de la Virgen del Tepeyac.
Tiene varios significados. Uno de ellos es rendirle tributo a nuestra madre que es por la que venímos a bailarle cada año.
Otros fueron a manifestar su agradecimiento por los favores recibidos y a solicitar la protección mañana.
Salud y trabajo fueron las peticiones más frecuentes.
Y a pedirle por todos los enfermos, por todos aquellos difuntos.
La mayoría saludó a la Virgen de pie, otros llegaron de rodillas.
“Es la primera vez que entro así y quiero que me cuide a toda mi familia”, relata un católico.
A las once de la mañana se realizó la ceremonia de la bendición de las rosas.
Fuera del Centro Mariano grupos procedentes de distintas entidades seguían animando el festejo guadalupano.
Así transcurrió este día, el día de la Virgen de Guadalupe.
El Operativo de Protección y Vialidad diseñado por las autoridades capitalinas para auxiliar a los peregrinos y en el cual participaron elementos de las Policías Preventiva y Judicial, así como de Protección Civil, Bomberos, Cruz Roja y de los servicios asistenciales de la delegación Gustavo A. Madero fue levantado a las seis de la tarde.
Desde el medio día trabajadores de limpia iniciaron los trabajos de recolección de basura.