LA HAYA, Holanda, dic. 16, 2003.- Estados Unidos pidió este martes a la Corte Internacional de Justicia que no interfiera con su sistema penal, y que desestime una demanda presentada por México en torno a varios de sus ciudadanos que han sido condenados a muerte. El tribunal internacional examina una demanda en la cual se denunció que 52 ciudadanos mexicanos condenados a muerte en Estados Unidos no recibieron un proceso justo, pues no se les informó de su derecho a solicitar ayuda legal del consulado mexicano.
Este lunes, México pidió al tribunal que ordene que los casos de esos 52 procesados retornen al momento inicial, cuando fueron arrestados. Pero el representante de Estados Unidos, William Taft, dijo que el pedido era "inaudito" y que el tribunal internacional "no es una corte penal de apelaciones".
El tribunal es el organismo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) encargado de resolver disputas legales entre países.
El núcleo de la reclamación de México es la Convención de Viena de 1963. El tratado, firmado por ambas naciones, señala que personas que viajan a otro país o que viven en el extranjero tienen derecho a ponerse en contacto con sus consulados cuando se les acusa de crímenes graves.
En 2001, se registró un caso, donde el tribunal determinó que Estados Unidos no había informado a un ciudadano alemán, de nombre Walter LaGrand, de su derechos a tener asistencia consular. Sin embargo, LaGrand ya había sido ejecutado en Arizona, en desafío a un mandato judicial del tribunal internacional.