CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 19, 2003.- El secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, afirmó que si no se logra una verdadera reforma fiscal es preferible que los legisladores dejen todo como está. Francisco Gil Díaz dijo que "es mejor dejar las cosas como están, a llevar a cabo una reforma que no simplifique, que no mejore la eficiencia de la economía, que no incentive inversión; es mejor no hacer reforma que hacer una mala reforma".
El funcionario negó que Hacienda haya hecho cálculos erróneos en el paquete económico, como acusan diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y de la Revolución Democrática (PRD), para presionar a los legisladores a aprobar su iniciativa, aunque reconoció que la Ley de Ingresos aún se puede corregir un poco al alza.
"Puede haber una corrección de alrededor de 8 mil millones de pesos adicionales en la recaudacion no petrolera, pero no son errores", apuntó.
El secretario otorgó su respaldo a la creación del llamado impuesto a la comercialización, el cual, dijo, podría dar una recaudación para Gobierno y Estados de 40 mil millones de pesos.
Gil Díaz reconoció que la economia mexicana cerrará el año 2003 con poco crecimiento.
"Viene más débil de lo que esperábamos, sin embargo existen elementos favorables de recuperación de empleos, de maquiladoras, y en general que son indicadores claves de que está reaccionando la economia”, agregó.
Advirtió que estimar en 20 dólares el precio del barril de petróleo y subir el déficit de 0.3 %a 0.5% para el proximo año, como lo proponen diputados del PRD, sería muy riesgoso para la economía.
"No es nada recomendable estar programando déficit, entre más bajo lo podamos tener, más sano para la economia”, señaló.
También consideró poco recomendable estimar en 20 dólares el precio del petróleo en la Ley de Ingresos para el próximo año.