CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 22, 2003.- El jefe de gobierno capitalino no quiso opinar sobre el rechazo en la Cámara de Diputados a la propuesta de reforma fiscal impulsada por el Partido Acción Nacional (PAN). “Ya conocen cual es mi postura desde el principio, no la voy a repetir porque hay pues un ambiente muy sensible y no quiero meterme en la polémica. Están las cosas como agua para chocolate, ahora hablando de frío”, señaló López Obrador.
Con o sin reforma tributaria, el jefe de gobierno del DF dijo que no habrá afectaciones financieras en la ciudad de México y por el contrario aseguró que gracias a que la Asamblea Legislativa ya a aprobó en Comisiones el paquete fiscal del 2004 para la ciudad, este fin de año su gobierno podrá adelantar los detalles para lanzar las licitaciones de obra pública que se realizará el próximo año, pues 2004 -aseguró-, será un año de construcciones en la ciudad.
“En lo que a nosotros nos corresponde, vamos a reactivar mucho la industria de la construcción, se van a generar empleos, el año próximo se va a hacer el programa de vivienda más amplio de que se tenga memoria”, agregó.
Respecto a las obras viales, López Obrador habló de la conclusión de los segundos pisos del Periférico hasta San Jerónimo, la construcción de dos pasos a desnivel, ocho puentes, además de la segunda fase de rehabilitación del Centro Histórico en las calles aledañas al Palacio Nacional y la Suprema Corte de Justicia.
Finalmente, el jefe de gobierno capitalino envió un mensaje de Navidad a la ciudadanía.
“Hay desgraciadamente mucha gente humilde que no tiene para una cena suculente, pero lo más importante es la unión familiar y esperar a que las cosas mejoren en el Distrito Federal para el próximo año, que no se agraven los problemas económicos y sociales”, concluyó.