CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 25, 2003.- Los presos de las diferentes cárceles de la capital del país, pasaron una Navidad tranquila y con algunos privilegios, aunque en estas fechas la depresión se incrementa, lo que provocó el suicidio de uno de ellos. Al término de la reunión de gabinete de Seguridad, el subsecretario de Gobierno capitalino, Martí Batres señaló que los reclusorios del Distrito Federal no hubo incidentes violentos; el único hecho lamentable fue el suicidio de un preso.
En entrevista, el funcionario refirió que desde días antes del 24 de diciembre se realizaron actividades para los reclusos, como misas, festividades, así como visitas fuera de calendario de sus familiares, a fin de elevar el ánimo de los internos, pues es "una época bastante difícil, de fuerte depresión".
Destacó que los reclusos festejaron cenando atún a la viscaína, recibiendo a sus familiares, aunque no fuera día de visita y con actividades culturales y recreativas.
Algunos internos recibieron en estas fechas navideñas algunos otros privilegios, como el beneficio de la preliberación que fue otorgada a más de 200 presos por jueces tanto federales como locales.
Batres Guadarrama anunció que para el próximo fin de año se llevarán a cabo actividades similares para que los internos pasen estas fiestas en un mejor ambiente.