CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 26, 2003.- La Cámara de Diputados inició el análisis el presupuesto del Gobierno Federal para el próximo año, y los legisladores advierten que habrá una reestructuración a fondo de la administración pública. "Tanto los niveles de mandos medios y superiores se reduzcan al mínimo necesario y también ase reduzcan al mínimo necesario las dependencias federales en los estados”, precisó el presidente de la Comisión de Presupuesto, el diputado priísta Francisco Rojas.
Los diputados integrantes de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública llegaron a un primer acuerdo luego de reunirse este viernes a puerta cerrada.
"Vamos a prohibir la creación de plazas nuevas a nivel de subsecretarías y direcciones generales, igualmente se va a reducir a sólo tres subsecretarios y tres directores generales en aquellas secretarías que tengan más”, señaló el secretario de la Comisión de Presupuesto, el diputado del Partido del Trabajo (PT), Alejandro González.
Además, que ningún funcionario de nivel medio o superior podrá tener auto del año con dinero del erario público.
Los legisladores también pretenden establecer tarifas límites a la telefonía celular y de oficina de estos servidores públicos, así como eliminar bonos y estímulos, y a los secretarios particulares de los directores generales.
Los diputados analizan la posibilidad de reorientar el gasto de 25 mil millones de pesos del presupuesto.
"Evidentemente al sector social; son los programas sustantivos en materia de educación y de salud”, comentó el diputado de Convergencia, Luis Maldonado.
"Lo que tienes que ver es de dónde lo vas a bajar, por ejemplo, todo mundo te dice que hay que bajar servicios personales, pero el 72% de servicios personales es gasto de educación, de salud, de asistencia social”, explicó, por su parte, el diputado panista Federico Doring.
El presupuesto, que deberá ser aprobado antes del 31 de diciembre, debe coincidir con la cifra final de la Ley de Ingresos que determine mañana sábado el Senado de la República.