CIUDAD DE MÉXICO, México, dic. 26, 2003.- La suspensión de las importaciones de carne bovina de origen estadounidense a nuestro país tendrá una duración de por lo menos dos semanas. “En dos semanas ellos tendrían la información suficiente para demostrar que se trata solamente de un caso aislado y que en ese momento ellos estarían en la posibilidad de documentar que su país realmente no está infectado”, explicó Javier Trujillo, director del Servicio de Sanidad de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (Sagarpa).
A 48 horas de que el gobierno mexicano cerró sus fronteras a la carne de res proveniente de los Estados Unidos, no se ha registrado desabasto del producto y se prevé que así continúe, mientras permanezca este cierre de fronteras.
El funcionario de la Sagarpa dijo que los productores mexicanos de carne de bovino asumieron un compromiso.
“En el momento en que se diera un desabasto, estarían dispuestos a dejar de exportar a los países que aprecian la gran calidad de la carne mexicana y privilegiar el abasto nacional”, señaló Trujillo.
Acudimos al área de cárnicos de la Central de Abastos de la ciudad de México, y encontramos a unos trabajadores que descargaban cajas de carne. Los empleados aseguraron que la carne provenía del estado de México, sin embargo, el gerente de la carnicería de la central de Abastos, de nombre Roberto, se negó a dar información y decidió cerrar el local.