CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 7, 2004.- Le llaman la cuesta de enero y es un fenómeno mundial. Para los economistas es una recesión, porque desde el 2 de enero, el sector comercial registra una baja considerable en sus ventas, baja la producción, pero además, baja el flujo de circulante y esta situación llega a durar de dos a tres meses. El primer signo de esta cuesta de enero es visible desde el primer día hábil de enero. Hileras de gente se forman afuera de las distintas sucursales del Monte de Piedad. Llevan televisiones, aparatos de sonido, relojes, anillos, aretes, pulseras, para empeñarlos y reciben, a cambio, una boleta y entre 500 o mil pesos en promedio, de préstamo prendario, para poder hacer frente a los gastos hasta que llegue la primera quincena de enero, o hasta que puedan pagar para rescatar sus prendas.
Josefina Cisneros.- Pues ora sí que venimos a empeñar unas cosas. Reportero.- ¿Gastó de más?
Josefina Cisneros.- Sí.
Reportero.- ¿Pero estuvo buena la fiesta?
Josefina Cisneros.- Pues más o menos.
Cuentas bancarias en ceros, deudas y además lo que muchos ya llaman los quince días más largos del año, del primero al 15 de enero. Pero además, la tentación: porque comienza la temporada de ofertas y la gente sale –dice- sólo para ver los aparadores, pero, sigue comprando.
Reportero.- ¿Y los gastos? Elena Avendaño.- Demasiados, muchos.
Reportero.- ¿Viene a empeñar algo?
Elena Avendaño.- Sí.
Reportero.- ¿Qué viene a empeñar?
Elena Avendaño.- Unos anillos.
El Nacional Monte de Piedad tiene sucursales en 27 estados de la República Mexicana. En la ciudad de México, existen 17 sucursales que ofrecen atención de lunes a viernes de 8:30 a 18:00 horas, y los sábados, de 8:30 a 13:00 horas.
“Será un promedio de 506 mil préstamos a nivel nacional los que otorgará esta institución y la derrama económica en beneficio de las familias mexicanas sólo para enero del 2004 la estimamos superior a los 400 millones de pesos”, aseguró Gustavo Méndez Tapia, vocero del Nacional Monte de Piedad.
Enero es el mes más difícil para el presupuesto familiar. Hay que pagar colegiaturas, seguros de automóvil y es justo el mes en el que la cartera está más gastada por los regalos de Navidad, de Año Nuevo, de Reyes, las fiestas, las vacaciones, las comidas y cenas especiales de casa, con la familia; del trabajo, con los compañeros de oficina. y después, la cruda económica, caer en la cuenta de que empieza un año y apenas hay para lo indispensable. Si es que todavía hay, bueno, hasta los Reyes Magos acuden a empeñar el oro.
Pero el problema, apenas empieza.