CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 7, 2004.- Existen evidencias de que fue intencional el cortocircuito ocurrido en la estación San Antonio, de la línea 7 del Metro, afirmó el procurador capitalino Bernardo Bátiz. "La denuncia presentada contra quien resulte responsable, nos indica que hay algún indicio de que fue sabotaje, nosotros no podemos prejuzgar, vamos a verificar”, aseguró el titular de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF).
Bátiz Vázquez dijo que ocho peritos aún trabajan en dicha estación, para recabar todos los indicios, que lleven al esclarecimiento del caso. Señaló que este jueves podrían concluir los trabajos periciales.
"Ya pedí que intervengan los peritos en tránsito terrestre, que vayan también peritos en cuestiones relacionadas con electricidad y mecánica, para que vean si el corte que hay en un cable se hizo artificialmente, si hay indicios de que el corte se hizo con un instrumento especial, o bien, si fue resultado de un desgaste”, precisó.
Afirmó que la Procuraduría General de la República (PGR) podría hacerse cargo de las investigaciones, por tratarse de ataques a las vías de comunicación. Hasta el momento, no ha solicitado atraer el caso.