CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 9, 2004.- La discriminación es un fenómeno visible en la sociedad que genera desprecio, odio e incluso violencia hacia los grupos vulnerables, sin embargo, hasta el momento no se han establecido políticas públicas para erradicarla, afirmó Gilberto Rincón Gallardo, presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. En entrevista, Rincón Gallardo señaló que el Estado está obligado a ver el camino para lograr la igualdad de oportunidades entre todas las personas. Mencionó que durante muchos años las personas con capacidades diferentes fueron invisibles, no obstante hoy se requiere cambiar esa cultura por una que respete los derechos, la cual –dijo- debe impulsar el Gobierno Federal.
En el marco de la instalación del Consejo Delegacional para Prevenir la Discriminación, en la demarcación Miguel Hidalgo, Rincón Gallardo lamentó que el Congreso de la Unión no haya autorizado un presupuesto suficiente para cumplir con los objetivos planteados.
Destacó que para cumplir con la labor que tiene encomendada se requiere de recursos, pues recordó que la Cámara de Diputados sólo autorizó 36 millones para gastos de operación y 20 para el pago de servicios personales.
Al referirse a la Ley de Convivencia, que quedó pendiente en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), consideró que esta normatividad fue mal presentada, ya que no es una ley exclusiva para las personas que tengan preferencias sexuales distintas a las convencionales.
Destacó que los derechos se adquieren con la convivencia, sea cual sea el tipo de preferencia sexual, lo cual –agregó- no tiene nada que ver con la esencia de ese ordenamiento.