MONTERREY, México, ene. 11, 2004.-Alrededor de un millar de personas protestaron el domingo en una zona céntrica de Monterrey contra la presencia del presidente estadounidense George W. Bush y la globalización que se promueve en reuniones como la que empezará el lunes con presidentes americanos. "No al liberalismo", "No al ALCA", gritaron los manifestantes mientras se desplazaban pacíficamente por una alameda de la ciudad de 3.5 millones de habitantes.
El ALCA es el Área de Libre Comercio de las Américas y su sola propuesta de mención por Estados Unidos en la declaración presidencial ha motivado un estancamiento en la redacción que, horas antes de la cumbre de Monterrey, no había sido todavía resuelto.
Los manifestantes eran mayormente miembros del Partido del Trabajo, de izquierda, que tiene algunas bancas en el Congreso federal.
Pese a que han estado realizando una intensa campaña a través de la Internet, no se ha notado hasta ahora en Monterrey la presencia de manifestantes de grupos extranjeros que en los cuatro últimos años han obstruido drásticamente las reuniones sobre globalización económica.
En un pronunciamiento temprano en la jornada el grupo ecologista Greenpeace difundió panfletos en los cuales dijo que por decisión de Bush la cumbre no abordará aspectos de los cambios climáticos que se han convertido "en la amenaza más importante para la seguridad de nuestro continente".
La policía se ha preparado para enfrentar a los manifestantes y como parte de las medidas de seguridad ha levantado una cerca con planchas de acero por el perímetro de los hoteles donde están las delegaciones y el centro de sus reuniones en el área conocida como La Fundidora.
La manifestación del domingo fue detenida en un paso a desnivel en una plaza del centro de la ciudad, donde en algún momento se generó una ambiente de tensión cuando algunos intentaron derribar la barrera que les impedía el paso rumbo al edificio del Congreso local.