MONTERREY, México, ene. 12, 2004.- La propuesta migratoria del presidente George w. Bush, la iniciativa de las Américas y una mayor seguridad en las fronteras, fueron los temas que destacaron en la reunión bilateral que sostuvieron los presidente de México y Estados Unidos, minutos antes de iniciar la Cumbre de las Américas. Tras su reunión privada, en conferencia de prensa, el presidente Vicente Fox señaló que la propuesta migratoria de Bush, de dar permiso temporal a los trabajadores extranjeros para desarrollar plazas que los estadounidenses no quieran ejercer, sin que se llegué a plantear siquiera la idea de una amnistía, cumple y satisface en buena medida las necesidades planteadas por México.
Ante las expectativas de que en esta reunión Fox solicitaría que no fuesen “fichados” los trabajadores mexicanos, el Presidente mexicano señaló que, por lo pronto, su gobierno sólo quiere que la propuesta llegue a concretarse y sea aprobada por el Congreso estadounidense.
"Para nosotros este plan satisface en buena medida, y nuestro plan es apoyar para que logre salir adelante (...) Queremos que llegue a feliz término y que llegue a una aprobación en el Congreso de los Estados Unidos. El plan es un paso adelante muy importante para millones de trabajadores mexicanos en los Estados Unidos ya que ellos estarán reconocidos con esta propuesta”, dijo Fox tras la reunión privada.
La propuesta, dijo, tiene “una cara humana”, que beneficiará a las familias de los mexicanos que podrán "ver que sus derechos laborales y sus derechos humanos son plenamente respetados allá".
Consideró que el plan tendrá que ver con el mejoramiento de la situación de los migrantes mexicanos, pero también con la economía de ambas naciones.
Bush, por su parte, señaló que su propuesta de reforma migratoria se basa en la realidad de su país, beneficiado por el esfuerzo de miles de trabajadores extranjeros, “y la mayoría son de México, lo sabemos muy bien”, por lo que busca un sistema que los reconozca y dote de seguridad, “un sistema que no este basado en una subclase trabajadora sino basad en la ley (...) esto le conviene al país, es lo que hay que hacer”, dijo.
Cuestionados sobre las desaveniencias que ambos mandatarios tuvieron tras la guerra de EU contra Irak, ambos mandatarios expresaron elogios mutuos y dijeron que los lazos que los unen son más fuertes.
El presidente Bush señaló que “Fox es una amigo suficientemente bueno para expresarme sus ‘discrepaciones’ sin que la relación se vea afectada”.
Fox aprovechó para, nuevamente, felicitar al presidente norteamericano por la captura del ex presidente iraquí, Saddam Hussein. “Hemos felicitado al presidente Bush por ese logro que redundará en el beneficio de las naciones y pueblo de todo el mundo”.
Bush invitó a Fox a visitarlo en su rancho en Crawford, Texas, el próximo 5 y 6 de marzo.
Sobre el operativo de seguridad en el aeropuerto mexicano, con la presencia de agentes del FBI, Fox rechazó que estos participaran en la operación de las instalaciones, “no hay ninguna intervención directa de ningún personal extranjero en operaciones que tienen que ver con la seguridad de aeropuertos y aeronaves”. Sólo, dijo, se trata de una participación de enlace para intercambiar información.
Ambos presidentes coincidieron en que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica ha funcionado muy bien y necesita ser ampliado. Fox abogó por llevar el libre comercio a más países de América, por que ello, afirmó, permitirá un mayor desarrollo económico para los países.
En esta Cumbre de las Amércias será analizada la iniciativa estadounidense “Asociación para la propesperidad” que tiene como propósito impulsar más las economías de América Latina, a través de la generación de empleo y el desarrollo de los pueblos y las familias. “México es un apasionado promotor de libre comercio en las américas”, puntualizó Fox.