CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 15, 2004.- El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Andrés López Obrador, señaló que su administración no encabeza acciones populistas, sino un gobierno popular, que atiende a la gente y destina el presupuesto a las necesidades fundamentales. En conferencia de prensa, precisó que las supuestas acciones populistas que realiza su gobierno son un truco de la derecha, toda vez que lo que justifica a un gobierno de izquierda es la atención a la gente más humilde y el combate a la desigualdad social.
Sobre las declaraciones del ex mandatario Miguel de la Madrid en el sentido de que el gobierno capitalino realiza gestiones populistas y demagógicas, López Obrador dijo que "a lo mejor el ex presidente está inconforme porque pedimos que se quiten las pensiones".
Consideró que los ex mandatarios del país deberían tener vergüenza, pues reciben una pensión que no tiene la mayoría del pueblo, un batallón a su servicio y atención médica especial.
"Se rayan los ex presidentes y eso se tiene que terminar", agregó.
Aseguró que su administración encabeza un movimiento y forma parte de un grupo que quiere la transformación y usa a la democracia con dimensión social, en beneficio de la gente más pobre, pero sobre todo, procura la felicidad y bienestar de la sociedad.
El jefe de Gobierno capitalino coincidió con el presidente Vicente Fox en el sentido de que confía en que este año habrá un repunte de la economía y se generarán empleos. Sin embargo, comentó que no está de acuerdo con los despidos masivos que se planean realizarán en diversas dependencias, pero precisó que si se trata de un programa de retiro voluntario "eso es decisión de la gente".
El titular del Ejecutivo local confió en que no prospere la decisión de despedir a trabajadores del Gobierno Federal y en su lugar se apliquen medidas de austeridad, se reduzcan salarios, y se erradiquen los lujos, la corrupción y el derroche. En este sentido, se refirió nuevamente a la necesidad de que se retire la pensión a los ex presidentes en lugar de que se despida a un trabajador que sólo gana de dos o tres salarios mínimos.
Agregó que en ocasiones se debe rectificar y corregir proyectos como le ocurrió –dijo- recientemente al Gobierno de la ciudad con el hospital Azcapotzalco, cuyas instalaciones se había determinado otorgar a la Policía Bancaria, pero a petición de los vecinos de la zona se dio marcha atrás.