TLANEPANTLA, MORELOS, México, ene. 15, 2004.- Por el momento, se vive una incierta calma en el municipio de Tlalnepantla, Morelos, luego del enfrentamiento de ayer entre grupos que desconocen al alcalde electo el seis de julio, así como a policías ministeriales y estatales. El saldo de la lucha fue un muerto y varios heridos. Gregorio Sánchez Mercado fue sepultado la tarde de hoy.
En el desamparo quedaron cuatro hijos y una esposa. La familia asegura que la policía que intervino durante el enfrentamiento es la culpable.
“Yo estoy consciente, porque ví que un granadero le disparó y fue cuando mi papá cayó”, aseguró Julio Sánchez, hijo de la víctima.
Más de 400 elementos de seguridad pública de Morelos vigilan las calles de Tlalnepantla y resguardan el Palacio Municipal, escenario de la violencia, ahí controla los accesos a la cabecera municipal y patrulla el sitio.
Su titular Sebastián Isunza garantizó que no habrá detenciones sin orden judicial y deslindó a su cuerpo policiaco de la muerte.
El Ministerio Público investiga la presunta participación de gente ajena al conflicto de Tlalnepantla.
“Nosostros tenemos información de que hay gente de San Salvador Atenco, gente perteneciente al Consejo General de Huelga de la UNAM, de la UNTA, y la sección 18 de maestros”, informó Isunza. Algunos residentes del poblado reconocen el apoyo de organizaciones sociales ajenas al conflicto.
La Comisión Estatal de Derechos Humanos de Morelos acudió al domicilio donde fue velado Gregorio Sánchez.
Revisó el cuerpo y se comprometió a observar el desarrollo del sepelio.
Se realizó una misa de cuerpo presente en la Iglesia que se encuentra a un costado del Palacio Municipal, donde estuvo presente Miguel del Valle, dirigente de una organización social de San Salvador Atenco.
Finalmente Gregorio Sánchez fue sepultado en el panteón del pueblo.
Hasta el momento, el saldo oficial es de 21 detenidos y varias armas aseguradas. Muchos comercios no abrieron hoy y las clases se suspendieron.