CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 16, 2004.- El Valle de México amaneció con temperaturas muy bajas que siguieron descendiendo hasta una débil escarcha repartida en los puntos más altos. Al mediodía, este fenómeno se convirtió en nieve que tiñó de blanco la zona de la Marquesa, el Ajusco y los volcanes del Popocatépetl y el Iztacíhuatl. Asimismo, nevó intensamente en Durango, Zacatecas y Chihuahua. Todo esto es resultado de dos enormes tormentas invernales que cubren el norte y el centro de México.
EL FRÍO EN EL AJUSCO
Este viernes la zona del Ajusco, al suroeste del Valle de México, lució como pocas veces. La onda invernal que cubre buena parte del país, vistió sus cumbres de blanco.
Desde las alturas se observan los parajes del Pico del Águila, Cieneguillas y la Cantimplora bajo la nieve.
Poblaciones cercanas a la cima del Ajusco aparecen desiertas, seguramente, porque sus habitantes prefirieron refugiarse en sus casas ante el intenso frío.
Mientras tanto, sobre la carretera Picacho-Ajusco, la Secretaría de Seguridad Pública montó un operativo para tratar de evitar que personas llegaran hasta las áreas nevadas y se provocaran accidentes.
En el punto conocido como la 'Y' instaló patrullas y un grupo de granaderos, junto a personal de la Dirección General de Protección Civil, en caso necesario de auxiliar a los habitantes de las cercanías y trasladarlos a albergues.
Adicionalmente al espectáculo que representó la nieve, las condiciones del clima limpiaron la contaminación en el cielo de la Ciudad de México, este grado de transparencia en el aire de la capital hace mucho tiempo que no se veía.
LA MARQUESA Y EL FRÍO DE ENERO
En la Marquesa, el frío es cosa de todos los días. Pero el que se sintió este viernes, es algo fuera de lo común.
Durante el día en los municipios de Ocoyoacac y Lerma, limítrofes con el Distrito Federal, se registraron temperaturas de hasta tres grados bajo cero.
Los puestos de antojitos a la orilla de la carretera México-Toluca lucieron casi vacíos.
“Si nos ha afectado demasiado por el estado en el que está el frío, que es intenso y no frecuenta mucho la gente”, afirma Óscar Césareo, comerciante del lugar.
Los pocos visitantes se quedaron el tiempo suficiente para comer y se retiraron. El poblado de Salazar ubicado a un costado de la Marquesa quedó como pueblo fantasma. Las cimas de los cerros más cercanos se encuentran nevadas. Solamente algunos caballos y patos silvestres permanecen a la intemperie.
EL NEVADO DE TOLUCA
Por su parte, El Nevado de Toluca volvió a cubrirse de nieve, pero con mayor intensidad. La temperatura fue de varios grados bajo cero.
Más de cinco mil familias quedaron incomunicadas en nueve poblaciones cercanas a Toluca, Estado de México. Y el tránsito fue suspendido en carreteras y caminos en las faldas del Nevado, ante el riesgo de accidentes.
EL PASO DE CORTÉS
Quizá la nevada más intensa que envuelve a la Ciudad de México fue la que cayó en las alturas y faldas del Popocatépetl. En unos minutos se desencadenó una tormenta de nieve. La tormenta sorprendió a los habitantes de la zona conocida como Paso de Cortés, a tres mil 600 metros sobre el nivel del mar.