CIUDAD DE MÉXICO, México, ene. 17, 2004.- En medio de una persistente lluvia, acompañada de fuertes vientos helados, y temperaturas bajo cero, transcurrió la madrugada en el cerro del Ajusco. Los vientos gélidos que prevalecieron durante la noche, parecían por momentos derribar las tiendas de campaña, instaladas por los elementos policíacos en el retén que fue establecido en el kilómetro 15 de la carretera Picacho-Ajusco.
“¿El retén a qué se debe señor? Bueno el retén es para evitar que la gente suba y haya riesgos mayores en la parte alta, con motivo del frío y el aire y la nieve que posiblemente pudiera caer esta madrugada”, comentó Simón Quintero, Policía Preventivo.
En el retén, sólo se permite el paso de quienes viven en los poblados de la zona, pero es necesario que para ello muestren algún documento que lo acredite, de tal forma que quienes sólo acuden al Ajusco para tratar de llegar a la nieve, por su propia seguridad, no se les permite.
¿Nos decían que van a donde? A Toluca, vamos a Toluca. ¿Y por qué eligieron esta carrera señorita? Porque pues siempre por aquí nos vamos. No es el hecho de que quisieran venir a ver la nieve ? No, no...
Cerca del amanecer, cuando los pobladores del Ajusco acostumbran a estar ya levantados, las calles esta madrugada, lucían diferentes.
El dispositivo de seguridad que ha montado Seguridad pública aquí en el Ajusco es debido a que la temperatura, bajó hasta menos 8 grados. En el poblado de santo Tomás Ajusco la gente estaba encerrada a piedra y lodo.